Acero

Acero inoxidable

Aleación de acero con cromo que forma una capa pasiva resistente a la corrosión. Se usa donde la durabilidad, la higiene o la estética son críticas.

Equipo Materiapedia · Actualizado en junio de 2026

Puntuaciones

Corrosión ★★★★★
Durabilidad ★★★★★
Resistencia ★★★★★
Mantenimiento ★★★★★
Precio ★★★★★

Propiedades técnicas

Contenido de cromo
≥ 10,5 %
Forma la capa pasiva protectora
Límite elástico
200–350 MPa
Según aleación (austenítico, ferrítico…)
Densidad
7.900–8.000 kg/m³
Similar al acero al carbono
Resistencia a corrosión
Muy alta
No requiere recubrimientos
Conductividad térmica
15 W/mK
Menor que el acero al carbono
Reciclabilidad
Muy alta
Reciclable sin perder propiedades

Datos clave

  • Contiene al menos un 10,5% de cromo que lo protege de la corrosión.
  • No necesita pintura ni galvanizado.
  • Es muy duradero, higiénico y de bajo mantenimiento.
  • Es bastante más caro que el acero al carbono.
  • Es reciclable sin perder propiedades.

Composición

Capa pasiva (óxido de cromo)
Acero aleado con cromo
Acabado pulido o satinado

Ventajas y desventajas

Ventajas

  • Excelente resistencia a la corrosión
  • Muy duradero y de bajo mantenimiento
  • Higiénico y fácil de limpiar
  • Buen acabado estético y reciclable

Desventajas

  • Coste elevado
  • Mecanizado y soldadura más exigentes
  • Más pesado que el aluminio
  • Algunos tipos son sensibles a cloruros

Cuándo usarlo

Ideal para

  • Ambientes corrosivos, marinos o industriales
  • Cocinas, sanitarios y zonas higiénicas
  • Elementos vistos y de fachada

No es la mejor opción cuando

  • Estructuras donde basta el acero al carbono
  • Presupuestos ajustados
  • Donde el peso es crítico

Aplicaciones

Barandillas, pasamanos y elementos vistosAnclajes y fijaciones en exteriorMobiliario urbano y equipamientoRevestimientos y fachadas

Errores comunes

  • Manipularlo con herramientas de acero al carbono (lo contamina y oxida).
  • Elegir una aleación inadecuada para ambientes con cloruros.
  • Usarlo donde basta el acero al carbono (sobrecoste).
  • Descuidar la limpieza de la capa pasiva tras soldar.

Descripción

El acero inoxidable es una familia de aleaciones de acero con al menos un 10,5 % de cromo. Ese cromo reacciona con el oxígeno y forma una capa pasiva invisible en la superficie, una película de óxido de cromo que protege el metal y que, además, se regenera sola si se raya. Muchas aleaciones incorporan también níquel y molibdeno, que mejoran la resistencia química y el comportamiento frente a ambientes agresivos. Es una de las familias dentro de los tipos de acero de construcción, diferenciada precisamente por esa resistencia a la corrosión.

Por qué no se oxida

Esa capa pasiva es la clave de todo: mientras esté presente, el metal no se corroe, ni siquiera a la intemperie. Si se daña, vuelve a formarse en contacto con el aire. Solo falla en ambientes con muchos cloruros (piscinas, costa), donde hay que recurrir a aleaciones específicas más resistentes.

Para que la pasivación funcione, la superficie debe permanecer limpia y oxigenada. La suciedad acumulada, los restos de acero al carbono incrustados al manipularlo con herramientas comunes o las salpicaduras de soldadura pueden iniciar una corrosión localizada (picaduras o corrosión por rendijas). Por eso es importante usar útiles dedicados al inoxidable y decapar o pasivar las zonas soldadas.

No todos son iguales

Existen varias familias según su composición. Los austeníticos (los más comunes, como el 304 o el 316) son muy resistentes a la corrosión y prácticamente no son magnéticos; los ferríticos y martensíticos son más económicos y magnéticos, pero algo menos resistentes. Elegir el tipo adecuado al ambiente es esencial.

El 316, con molibdeno, es el habitual en ambientes marinos o con cloruros, mientras que el 304 cubre la mayoría de usos en interiores y exteriores poco agresivos. Para casos extremos existen los aceros dúplex, que combinan alta resistencia mecánica y a la corrosión. Acertar con el grado evita tanto fallos prematuros como un sobrecoste innecesario.

Cuándo elegirlo

Destaca donde la corrosión, la higiene o la estética son críticas: barandillas, fijaciones en exterior, cocinas, mobiliario urbano y fachadas. Frente al acero estructural, gana en durabilidad y nulo mantenimiento; frente al acero galvanizado, resiste mejor y de forma permanente, a cambio de un coste bastante mayor, una disyuntiva que analizamos en la comparativa entre acero inoxidable y galvanizado.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre acero estructural e inoxidable?

El acero estructural está optimizado para resistencia y coste pero se corroe sin protección. El inoxidable incorpora cromo que lo hace resistente a la corrosión, pero es más caro y rara vez es el elemento estructural principal.

¿El acero inoxidable se oxida?

En condiciones normales no, gracias a su capa pasiva de óxido de cromo. En ambientes con muchos cloruros (piscinas, costa) conviene elegir aleaciones específicas.

¿Por qué es más caro?

Por su contenido en cromo y níquel y por una fabricación más exigente. A cambio, ofrece una vida útil muy larga sin mantenimiento.

¿Es magnético?

Depende del tipo. Los aceros inoxidables ferríticos y martensíticos son magnéticos; los austeníticos (los más comunes) prácticamente no lo son.

¿Es reciclable?

Sí, es totalmente reciclable y de hecho buena parte del acero inoxidable nuevo procede de material reciclado.