Dos metales clave en construcción: el acero ofrece máxima resistencia y rigidez a menor coste; el aluminio es mucho más ligero y resistente a la corrosión.
El punto azul señala la opción que destaca en cada propiedad.
Las principales diferencias entre Acero y Aluminio son:
| Material | Precio aprox. |
|---|---|
| Acero estructural | 1,2–2 €/kg |
| Aluminio | 4–8 €/kg |
Precios orientativos solo del material (sin IVA ni instalación). Varían según zona, proveedor y cantidad.
| Proyecto | Mejor opción |
|---|---|
| Estructura portante | Acero |
| Carpintería de ventanas | Aluminio |
| Fachada ligera | Aluminio |
| Puente | Acero |
| Ambiente marino | Aluminio |
| Refuerzo estructural | Acero |
El acero y el aluminio son los dos metales más habituales en construcción, pero responden a prioridades distintas. El acero es la columna vertebral de pórticos, vigas y pilares; el aluminio domina el mundo de la carpintería, la fachada y todo aquello donde reducir peso supone una ventaja.
Aunque ambos se ven a menudo en una misma obra, no compiten por el mismo trabajo. El acero aporta capacidad portante y rigidez a un coste bajo, mientras que el aluminio aporta ligereza, durabilidad frente al agua salada y una facilidad de conformado que permite perfiles muy elaborados. Entender en qué destaca cada uno evita errores de proyecto y sobrecostes.
El acero destaca por su resistencia y rigidez a un coste contenido. Su módulo elástico de 210 GPa triplica al del aluminio, por lo que para una misma carga deforma mucho menos: por eso es insustituible en grandes luces, puentes y estructuras muy solicitadas. Si dudas qué perfil usar, conviene repasar los tipos de acero de construcción y sus usos. Su punto débil es la corrosión, que obliga a galvanizar, pintar o recurrir a aceros especiales, y su elevado peso (7.850 kg/m³).
El aluminio pesa un tercio que el acero y forma de manera natural una capa de óxido que lo protege, lo que lo hace idóneo en carpinterías, fachadas y ambientes marinos. Se extruye con facilidad en perfiles complejos, aunque es menos rígido, más caro y exige rotura de puente térmico en ventanas; si estás eligiendo carpintería, te ayudará la guía sobre qué ventanas elegir entre PVC, aluminio y madera. Un cuidado importante es evitar el contacto directo acero-aluminio, que provoca corrosión galvánica.
Si el elemento debe soportar cargas importantes o cubrir grandes vanos, el acero es la respuesta lógica por rigidez y economía. Si el reto es el peso, la durabilidad frente a la humedad o un perfil de fachada esbelto, el aluminio compensa su mayor precio con prestaciones que el acero no ofrece sin tratamientos.
Para estructura y rigidez, acero. Para ligereza y resistencia a la corrosión (carpintería, fachadas, ambientes húmedos), aluminio. No hay un ganador absoluto: cada metal manda en su terreno y muchas obras emplean los dos.
No hay un ganador absoluto: el acero manda en estructura; el aluminio, en ligereza y durabilidad frente a la corrosión.
Aleación de hierro y carbono de alta resistencia, fabricada en perfiles laminados. Permite estructuras ligeras, esbeltas y de montaje rápido, totalmente reciclables.
Ver ficha completa MetalesMetal ligero y resistente a la corrosión, muy usado en carpintería, fachadas y cerramientos. Un tercio del peso del acero y totalmente reciclable.
Ver ficha completaPara estructura y rigidez, el acero. Para ligereza y resistencia a la corrosión (carpintería, fachadas), el aluminio. Responden a necesidades distintas.
El acero, tanto en resistencia como en rigidez. Su módulo de elasticidad (210 GPa) triplica al del aluminio (69 GPa).
El aluminio. Su densidad (2.700 kg/m³) es aproximadamente un tercio de la del acero (7.850 kg/m³), lo que lo hace ideal donde el peso importa.
El aluminio, gracias a la capa de óxido que lo protege. El acero necesita galvanizado, pintura o aceros especiales para evitar oxidarse.
El aluminio suele ser más caro que el acero estructural, aunque el precio de ambos depende del mercado.
Dos metales resistentes a la corrosión: el aluminio es mucho más ligero y económico; el acero inoxidable es más resistente, duro e higiénico.
Ver comparativaDos metales de cubierta y fachada muy duraderos: el cobre es noble y de larguísima vida; el zinc es más ligero y económico, con estética contemporánea.
Ver comparativaDos soluciones para pavimentos exteriores: el adoquín es modular, permeable y reparable; el hormigón impreso es continuo, sin juntas y de aspecto decorativo.
Ver comparativaDos aislantes de altas prestaciones: el aerogel aísla con el mínimo espesor posible pero a un precio muy alto; el PIR ofrece un aislamiento excelente con mejor relación coste.
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