Metal ligero y resistente a la corrosión, muy usado en carpintería, fachadas y cerramientos. Un tercio del peso del acero y totalmente reciclable.
El aluminio es el metal no férrico más usado en construcción. Pesa aproximadamente un tercio que el acero y, al entrar en contacto con el aire, forma de manera natural una fina capa de óxido que lo protege de la corrosión y que se regenera si se daña. En construcción casi siempre se emplea aleado con elementos como magnesio o silicio, que le aportan la resistencia mecánica que el aluminio puro no tendría.
Esa combinación de poco peso y excelente resistencia a la intemperie es lo que ha hecho del aluminio uno de los mejores materiales para fachada y el dominante en carpintería. No necesita pintura ni galvanizado para durar décadas, y su facilidad de extrusión permite fabricar perfiles de secciones muy complejas, con cámaras y juntas integradas.
Esa capa de óxido natural puede además reforzarse con un anodizado, que la engruesa de forma controlada y permite colorearla, o cubrirse con lacado en cualquier color RAL. Ambos acabados aumentan la durabilidad y la estética sin renunciar a la ligereza, y son habituales en fachadas y carpinterías vistas.
Su principal inconveniente es que conduce mucho el calor: está entre los materiales de mayor conductividad térmica. Una ventana de aluminio sin tratar sería un puente térmico que enfriaría la estancia y favorecería las condensaciones. Por eso la carpintería de calidad incorpora rotura de puente térmico: una pieza de material aislante que separa las caras interior y exterior del perfil.
Aunque resiste muy bien la intemperie, el aluminio en contacto directo con acero o cobre en presencia de humedad sufre corrosión galvánica, por lo que las uniones entre metales distintos deben aislarse. También tiene un coeficiente de dilatación notable, que obliga a prever holguras y juntas en perfiles largos y muros cortina para absorber los movimientos por temperatura.
Es ideal para carpintería, fachadas y cerramientos ligeros, sobre todo en ambientes corrosivos o marinos. Su reciclabilidad casi indefinida lo sitúa además entre los materiales más sostenibles a largo plazo. No es la opción para estructura principal, donde su menor rigidez y mayor coste hacen preferible el acero. En ventanas compite con el PVC, que aísla mejor de base pero ofrece menos resistencia y perfiles más voluminosos.
Para estructura y rigidez, el acero. Para ligereza y resistencia a la corrosión (carpintería, fachadas), el aluminio. Responden a necesidades distintas.
No como el acero. Forma una capa de óxido superficial que lo protege de la corrosión, lo que lo hace muy duradero incluso en ambientes marinos.
Porque el aluminio conduce mucho el calor. La rotura de puente térmico introduce un material aislante entre las caras del perfil para evitar pérdidas de energía y condensaciones.
Su producción inicial consume mucha energía, pero es reciclable de forma indefinida usando solo una pequeña fracción de esa energía, lo que mejora mucho su balance a largo plazo.
Sí, en estructuras ligeras y elementos secundarios, pero su menor rigidez y mayor coste hacen que el acero siga siendo preferente en estructura principal.
Dos metales clave en construcción: el acero ofrece máxima resistencia y rigidez a menor coste; el aluminio es mucho más ligero y resistente a la corrosión.
Ver comparativaDos metales resistentes a la corrosión: el aluminio es mucho más ligero y económico; el acero inoxidable es más resistente, duro e higiénico.
Ver comparativaLa gran duda en ventanas: el PVC aísla mejor de forma natural y es más económico; el aluminio es más resistente, estético y permite perfiles más finos.
Ver comparativaAleación de cobre y estaño, resistente a la corrosión y de aspecto noble. Muy usado en herrajes, ornamentación, esculturas y elementos arquitectónicos singulares.
Ver ficha MetalesMetal noble, dúctil y excelente conductor, muy usado en fontanería, electricidad y cubiertas. Forma una pátina protectora que lo hace muy duradero.
Ver ficha MetalesAleación de hierro con alto contenido en carbono, moldeable y muy resistente a compresión. Tradicional en tuberías, columnas, radiadores y elementos decorativos.
Ver ficha MetalesAleación de cobre y zinc, dorada y fácil de mecanizar. Muy usada en grifería, herrajes, válvulas y elementos decorativos por su resistencia y estética.
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