Polímero versátil y económico empleado en carpintería, tuberías y revestimientos. Buen aislante, resistente a la humedad y de bajo mantenimiento.
El PVC (policloruro de vinilo) es uno de los polímeros más versátiles de la construcción. Combina un buen aislamiento térmico y acústico con una gran resistencia a la humedad y a la corrosión, todo ello a un coste contenido, lo que explica su enorme presencia en obra.
Según su formulación, el PVC puede ser rígido (ventanas, tuberías, perfiles) o flexible (suelos vinílicos, láminas, juntas). En carpintería, los perfiles incorporan cámaras de aire interiores que mejoran el aislamiento y, a menudo, un refuerzo metálico que les aporta rigidez.
Esa versatilidad se logra con aditivos: plastificantes para flexibilizarlo, estabilizantes térmicos y UV para protegerlo de la degradación, y cargas y pigmentos para ajustar coste y color. La misma base de PVC da así productos muy distintos, desde un perfil de ventana rígido hasta una lámina vinílica flexible.
Su gran baza es que no se corroe ni absorbe agua y requiere muy poco mantenimiento. Sus límites están en la temperatura —se reblandece con el calor— y en la radiación solar, que puede afectarlo si no lleva estabilizantes UV. Tampoco es un material estructural.
En las tuberías, la fiabilidad depende de las uniones: el PVC rígido se une por encolado con adhesivo específico (saneamiento) o mediante junta elástica, y una ejecución descuidada es la causa más habitual de fugas. Para ver dónde encaja frente a otros materiales, conviene repasar los tipos de tuberías de fontanería. Conviene respetar tiempos de secado y la limpieza de los extremos.
Destaca en ventanas, tuberías y suelos vinílicos. En carpintería compite con el aluminio: el PVC aísla mejor de base y es más económico, mientras que el aluminio ofrece más resistencia, perfiles más finos y mayor variedad de acabados; si estás en plena decisión, te orientará la guía sobre qué ventanas elegir entre PVC, aluminio y madera.
Sí. El PVC es muy buen aislante térmico y acústico, resiste la humedad y requiere poco mantenimiento, por lo que es una de las opciones más usadas en ventanas.
El PVC aísla mejor de forma natural, ya que el aluminio conduce mucho el calor y necesita rotura de puente térmico para igualar prestaciones.
Los perfiles de construcción llevan estabilizantes UV, pero una exposición intensa y prolongada puede afectar al color con el tiempo. Los acabados claros se comportan mejor.
Sí, es reciclable, aunque el proceso es más complejo que el de metales. Cada vez hay más perfiles fabricados con PVC reciclado.
Es autoextinguible (no mantiene la llama), pero puede emitir humos. Su clasificación habitual es B-s3,d0 según el producto.
Dos materiales de tubería muy distintos: el cobre es duradero y resistente al calor; el PVC y los plásticos son más económicos, ligeros y fáciles de instalar.
Ver comparativaCarpintería de madera frente a PVC para ventanas: la madera aporta calidez y nobleza; el PVC gana en aislamiento, precio y nulo mantenimiento.
Ver comparativaLa gran duda en ventanas: el PVC aísla mejor de forma natural y es más económico; el aluminio es más resistente, estético y permite perfiles más finos.
Ver comparativaLámina de caucho sintético muy elástica y duradera, usada para impermeabilizar cubiertas y balsas. Resiste la intemperie, el ozono y los rayos UV durante décadas.
Ver ficha PolímerosLámina textil permeable de fibras sintéticas que separa, filtra, protege y drena en obra civil y edificación. Imprescindible bajo firmes, drenajes y cubiertas.
Ver ficha PolímerosPlástico técnico transparente (PMMA), rígido y muy luminoso. Alternativa al vidrio con gran transparencia y ligereza, aunque más frágil que el policarbonato.
Ver ficha PolímerosTubería de polietileno reticulado, flexible y resistente a temperatura y presión. Estándar en fontanería y suelo radiante por su fiabilidad y facilidad de montaje.
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