Combinación de hormigón y armaduras de acero que une la resistencia a compresión del hormigón con la resistencia a tracción del acero. El material estructural más usado del mundo.
El hormigón armado resuelve la principal debilidad del hormigón en masa: su escasa resistencia a tracción. Al embeber barras de acero (armaduras) en las zonas traccionadas, el conjunto trabaja de forma solidaria —el hormigón resiste la compresión y el acero la tracción—, lo que permite construir elementos esbeltos y de grandes luces.
La adherencia entre el acero y el hormigón es clave: ambos materiales tienen coeficientes de dilatación térmica similares, lo que evita tensiones internas ante cambios de temperatura. El recubrimiento de hormigón sobre las armaduras protege al acero de la corrosión y aporta resistencia al fuego.
Esta colaboración permite dimensionar vigas, pilares y forjados trabajando a flexión, algo imposible con hormigón en masa; conviene situarlo dentro de los distintos tipos de hormigón para entender cuándo recurrir a cada uno. La resistencia característica se define a los 28 días y se clasifica con la nomenclatura HA-25 a HA-50 (en MPa). El recubrimiento mínimo de las armaduras —función de la agresividad ambiental— es el factor que más influye en la durabilidad: un recubrimiento escaso acelera la carbonatación y la corrosión del acero, principal patología de estas estructuras.
En condiciones normales el hormigón armado requiere poco mantenimiento, pero conviene vigilar fisuras, humedades y, sobre todo, la corrosión de armaduras en ambientes marinos o industriales. Un curado adecuado, el respeto de las juntas de retracción y una resistencia acorde a la exposición prolongan su vida útil más allá de los 50-100 años. La EHE-08, el Eurocódigo 2 y la UNE-EN 206 regulan su dosificación, ejecución y control.
Es la opción por defecto en edificación residencial y obra civil por su relación coste/prestaciones. Sin embargo, en proyectos donde la sostenibilidad o el peso son críticos, conviene compararlo con alternativas como la madera contralaminada (CLT) o el acero estructural; resulta útil revisar el enfrentamiento entre acero y hormigón armado antes de decidir. Puedes verlo enfrentado en la comparativa CLT vs Hormigón.
El hormigón en masa solo resiste bien la compresión. El hormigón armado incorpora barras de acero que asumen los esfuerzos de tracción, permitiendo vigas, forjados y elementos sometidos a flexión.
El fraguado inicial ocurre en unas horas, pero alcanza la mayor parte de su resistencia a los 28 días, que es la edad de referencia para su clasificación (por ejemplo, HA-25).
Su resistencia a compresión suele estar entre 25 y 50 MPa en edificación. La resistencia a tracción es baja (2–5 MPa), por eso se combina con armaduras de acero.
Su principal inconveniente ambiental es el CO₂ asociado a la producción de cemento. Se mejora usando cementos con adiciones, áridos reciclados y optimizando las cantidades.
Sí. Una vez demolido puede triturarse y reutilizarse como árido reciclado para nuevos hormigones, bases de carreteras o rellenos, aunque no recupera todas sus prestaciones originales.
Con un diseño y mantenimiento adecuados puede superar los 50–100 años. La durabilidad depende mucho del recubrimiento de las armaduras y de la exposición ambiental.
Poco en condiciones normales. Conviene vigilar fisuras, humedades y la corrosión de armaduras en ambientes agresivos (marinos o industriales) para evitar daños.
Sí, es uno de sus puntos fuertes. Es incombustible y el recubrimiento de hormigón protege a las armaduras de acero, manteniendo la capacidad portante durante el incendio.
Dos soluciones para pavimentos exteriores: el adoquín es modular, permeable y reparable; el hormigón impreso es continuo, sin juntas y de aspecto decorativo.
Ver comparativaDos formas de levantar muros: el bloque de hormigón ofrece resistencia y precio; el hormigón celular (hormigón aireado) aporta aislamiento y ligereza.
Ver comparativaMadera contralaminada frente al material estructural por excelencia: el CLT gana en sostenibilidad y ligereza; el hormigón en coste, resistencia e inercia.
Ver comparativaDos soluciones de fábrica para cerramientos: el hormigón celular es ligero y aislante; el ladrillo cerámico es más resistente y de gran inercia térmica.
Ver comparativaLos dos materiales estructurales por excelencia: el hormigón gana en coste, resistencia al fuego e inercia; el acero en rapidez, ligereza y grandes luces.
Ver comparativaDos materiales de fábrica clásicos: el ladrillo cerámico ofrece mejor inercia y acabado cara vista; el bloque de hormigón es más rápido y económico.
Ver comparativaDos materiales a base de conglomerante que se confunden a menudo: el mortero une y reviste, el hormigón es estructural y mucho más resistente.
Ver comparativaDos tejas para cubierta inclinada: la cerámica destaca por su ligereza, durabilidad del color y aspecto tradicional; la de hormigón por su precio, regularidad y resistencia.
Ver comparativaPieza prefabricada de hormigón, normalmente hueca, para fábricas de muros y cerramientos. Rápido de colocar, económico y muy resistente al fuego.
Ver ficha HormigónHormigón tan fluido que se compacta por su propio peso, sin vibrado. Rellena encofrados complejos y densamente armados con un acabado uniforme y sin coqueras.
Ver ficha HormigónHormigón aligerado lleno de burbujas de aire (también llamado hormigón aireado autoclavado). Muy ligero y aislante, se usa en bloques y placas para cerramientos.
Ver ficha HormigónPavimento de hormigón al que se da textura y color estampando un molde sobre la superficie fresca. Decorativo, resistente y muy usado en exteriores.
Ver ficha