Dos materiales a base de conglomerante que se confunden a menudo: el mortero une y reviste, el hormigón es estructural y mucho más resistente.
El punto azul señala la opción que destaca en cada propiedad.
Las principales diferencias entre Mortero y Hormigón son:
| Material | Precio aprox. |
|---|---|
| Mortero (preparado) | 40–90 €/m³ |
| Hormigón HA-25 | 70–110 €/m³ |
Precios orientativos solo del material (sin IVA ni instalación). Varían según zona, proveedor y cantidad.
| Proyecto | Mejor opción |
|---|---|
| Unir ladrillos | Mortero |
| Pilar o viga | Hormigón |
| Enfoscar una pared | Mortero |
| Cimentación | Hormigón |
| Pegar baldosas | Mortero |
| Forjado | Hormigón |
Es una de las dudas más frecuentes en construcción. Mortero y hormigón comparten ingredientes (conglomerante, agua y árido), pero cumplen funciones muy distintas. Que partan de una base parecida hace que mucha gente los confunda o crea que uno puede sustituir al otro.
En realidad no compiten: en casi cualquier obra trabajan juntos. El hormigón levanta la estructura y el mortero une las fábricas, las reviste y las nivela. Entender qué los diferencia evita errores graves, como pretender soportar cargas con un material que no está pensado para ello.
El mortero solo lleva arena (árido fino) y sirve para unir, revestir y nivelar. El hormigón añade grava (árido grueso) y es un material estructural capaz de soportar grandes cargas. No se sustituyen entre sí: se complementan.
Esa diferencia de árido se traduce en resistencia. Un mortero alcanza del orden de 5–15 MPa a compresión, suficiente para asentar ladrillos, enfoscar paredes, nivelar suelos o pegar cerámica en capas finas; según el trabajo conviene elegir entre los distintos tipos de mortero. Un hormigón estructural, como un HA-25, ronda los 25–50 MPa y se cuela en grandes espesores para pilares, vigas, forjados y cimentaciones, cuya resistencia del hormigón marca su uso.
Recurre al mortero siempre que necesites unir, revestir o regularizar superficies sin función portante. Reserva el hormigón para todo elemento que deba soportar el peso del edificio o grandes cargas. En ambos casos, cuida la dosificación, no añadas agua de más y respeta el curado para evitar fisuras.
El mortero es versátil y económico para unir y revestir; el hormigón es el material resistente que da estructura a la obra. Más que rivales, son aliados: consulta sus fichas de mortero y hormigón armado.
No compiten realmente: se usan juntos en casi cualquier obra.
Mezcla de conglomerante (cemento o cal), arena y agua para unir, revestir o nivelar. Material auxiliar imprescindible en prácticamente cualquier obra.
Ver ficha completa HormigónCombinación de hormigón y armaduras de acero que une la resistencia a compresión del hormigón con la resistencia a tracción del acero. El material estructural más usado del mundo.
Ver ficha completaEl mortero lleva arena como árido fino y se usa para unir o revestir; el hormigón incorpora además grava (árido grueso) y es estructural. El hormigón resiste mucho más.
No para elementos estructurales. El mortero no está pensado para soportar cargas como un pilar o un forjado; ahí se necesita hormigón.
El hormigón, claramente. Su resistencia a compresión (25–50 MPa) es muy superior a la de un mortero (5–15 MPa).
Ambos llevan conglomerante, agua y árido. La diferencia clave es el tamaño del árido: solo arena en el mortero; arena y grava en el hormigón.
Sí, constantemente. En una misma obra el hormigón forma la estructura y el mortero une fábricas, reviste y nivela.
Dos formas de levantar muros: el bloque de hormigón ofrece resistencia y precio; el hormigón celular (hormigón aireado) aporta aislamiento y ligereza.
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