El hormigón es el material de construcción más utilizado del mundo, pero hablar de “hormigón” a secas es casi como hablar de “tela” sin distinguir entre lino, lana o seda. Bajo ese nombre conviven mezclas muy distintas: las hay puramente estructurales, capaces de sostener un rascacielos, y las hay decorativas de apenas unos milímetros que se aplican sobre un suelo existente. Conocer los tipos de hormigón —armado, en masa, impreso, pulido, autocompactante, ligero, celular, proyectado o el microcemento como acabado— es lo que separa una obra que dura décadas de una que se agrieta al primer invierno.
En esta guía repasamos las grandes familias de hormigón que vas a encontrar en una vivienda o en una obra civil: en qué se diferencian, qué densidad y resistencia tienen, para qué sirve cada una y cómo elegir la correcta según el uso. Verás que la elección no depende solo del precio, sino del esfuerzo que va a soportar el elemento, del peso que puede admitir el soporte, del acabado que buscas y de las condiciones de puesta en obra. Con tablas de referencia, gráficos de densidad y enlaces a las fichas técnicas, el objetivo es que termines sabiendo exactamente qué pedir a tu proveedor.
Resumen rápido
- Estructura (pilares, vigas, forjados): hormigón armado, con acero que absorbe la tracción.
- Soleras, rellenos y masas sin tracción: hormigón en masa (sin armadura).
- Pavimentos decorativos exteriores: hormigón impreso o pulido.
- Piezas muy armadas y hormigón visto: hormigón autocompactante, que se llena solo.
- Aislamiento, pendientes y bajo peso: hormigón ligero o celular; para acabar suelos y paredes sin obra, microcemento.
¿Vas a hormigonar una solera, zapata o losa? Calcula los m³ exactos.
Abrir la calculadora de hormigón →Datos clave
- El hormigón resiste muy bien la compresión pero mal la tracción: por eso se arma con acero.
- La densidad habitual del hormigón estructural es de unos 2.400 kg/m³.
- La resistencia se designa con HM (masa), HA (armado) o HP (pretensado) y un número en N/mm² (por ejemplo, HA-25).
- El microcemento y el hormigón pulido son acabados, no elementos estructurales.
- El hormigón ligero y el celular sacrifican resistencia para ganar aislamiento y reducir peso.
- El hormigón autocompactante no necesita vibrado; el proyectado no necesita encofrado.
- Una misma losa puede ser estructural y, a la vez, recibir un acabado impreso, pulido o de microcemento.
Hormigón en masa frente a hormigón armado
El hormigón en masa es la mezcla básica de cemento, áridos (grava y arena) y agua, sin armadura de acero. Trabaja únicamente a compresión, así que se reserva a elementos que no van a sufrir esfuerzos de tracción ni flexión: soleras, rellenos de nivelación, hormigón de limpieza bajo zapatas, bordillos o macizos de cimentación de poca responsabilidad. Se designa con las siglas HM seguidas de su resistencia característica (HM-20, por ejemplo). Es más barato porque no incorpora acero, pero su uso estructural está muy limitado: en cuanto un elemento tiende a doblarse, la cara traccionada se fisura y rompe.
El hormigón armado resuelve precisamente ese problema. Al embeber barras corrugadas o mallas de acero en las zonas donde aparece la tracción, el conjunto suma lo mejor de ambos materiales: el hormigón resiste la compresión y el acero la tracción, y además ambos tienen un coeficiente de dilatación parecido y el hormigón protege al acero de la corrosión. Es el material de prácticamente toda la estructura de un edificio —pilares, vigas, forjados, muros de contención, escaleras y cimentaciones— y se designa con las siglas HA (HA-25, HA-30…). Para profundizar en su comportamiento, recubrimientos y armado, puedes consultar la ficha del hormigón armado. La regla práctica es sencilla: si el elemento solo comprime, masa; si flexiona o tracciona, armado.
| Tipo de hormigón | Uso principal | ¿Lleva acero? |
|---|---|---|
| En masa (HM) | Soleras, rellenos, hormigón de limpieza | No |
| Armado (HA) | Pilares, vigas, forjados, muros | Sí, barras y mallas |
| Impreso | Pavimentos decorativos exteriores | Mallazo opcional |
| Pulido | Suelos industriales y vistos | Mallazo o fibras |
| Autocompactante | Piezas muy armadas, hormigón visto | Sí, normalmente |
| Ligero / celular | Pendientes, recrecidos, aislamiento | No (o ligero) |
| Proyectado (gunita) | Piscinas, túneles, taludes, refuerzos | Mallazo o fibras |
| Microcemento | Revestimiento decorativo continuo | No (no estructural) |
Hormigón impreso
El hormigón impreso es un pavimento continuo que combina resistencia estructural y estética. Sobre una losa de hormigón fresco recién extendida se aplica un endurecedor de color, se estampa una textura con moldes de goma (que imitan piedra natural, adoquín, pizarra, ladrillo o tarima de madera) y, una vez curado, se sella con una resina que fija el color y lo protege. El resultado es un suelo de una sola pieza, sin juntas más allá de las de dilatación, muy resistente al tráfico y a la intemperie, y bastante económico comparado con un solado de piedra real.
Es uno de los pavimentos estrella en exteriores residenciales: accesos de garaje, caminos de jardín, terrazas, contornos de piscina, aceras y plazas. Sus ventajas son la enorme variedad de texturas y colores, la durabilidad y un mantenimiento sencillo. Como contrapartidas, conviene saber que el sellador se desgasta y hay que reaplicarlo cada pocos años, que puede resultar resbaladizo si no se elige una textura adecuada y que, al ser un material rígido y continuo, exige una buena base y juntas de dilatación bien ejecutadas para evitar fisuras. Tienes más detalle en la ficha del hormigón impreso, y si dudas entre opciones de suelo exterior, la guía de pavimentos de exterior compara alternativas.
Hormigón pulido
El hormigón pulido parte de una losa de hormigón estructural a la que, tras el fraguado, se le abrillanta la superficie con máquinas pulidoras de discos diamantados de grano creciente, hasta dejar un acabado liso, denso y con cierto brillo. A menudo se aplica un endurecedor superficial (cuarzo o corindón) cuando el hormigón aún está fresco para conseguir una capa de rodadura muy resistente al desgaste, técnica conocida como hormigón fratasado o “cuarzo”. El pulido posterior cierra el poro, facilita la limpieza y realza el aspecto del propio material.
Es el pavimento por excelencia de naves industriales, almacenes, garajes, talleres y grandes superficies, donde aguanta el paso de carretillas y cargas pesadas con poco mantenimiento. En los últimos años se ha colado también en viviendas e interiores de estilo industrial o minimalista, donde el gris continuo y sin juntas resulta muy decorativo. Hay que distinguirlo claramente del microcemento: el pulido es la propia losa estructural acabada in situ, mientras que el microcemento es un revestimiento fino que se añade encima. El pulido es más resistente y económico por metro cuadrado, pero solo puede hacerse sobre una losa nueva o existente de espesor suficiente; el microcemento, en cambio, se aplica sobre casi cualquier soporte.
Hormigón autocompactante
El hormigón autocompactante (HAC) es una mezcla diseñada para fluir y rellenar el encofrado por su propio peso, compactándose sin necesidad de vibradores. Se consigue ajustando finamente la granulometría, añadiendo finos y aditivos superplastificantes que le dan una fluidez muy alta sin segregar (sin que la grava se separe de la pasta). El resultado es un hormigón que llega a todos los rincones, envuelve armaduras muy densas y sube por encofrados estrechos sin dejar coqueras ni huecos.
Sus aplicaciones típicas son piezas fuertemente armadas (donde un vibrador no cabría), elementos prefabricados, muros de hormigón visto que exigen una superficie impecable y geometrías complejas. Aporta varias ventajas: elimina el ruido y el coste del vibrado, reduce la mano de obra, mejora el acabado superficial y disminuye el riesgo de defectos por mala compactación. A cambio, es más caro por metro cúbico, exige un control de calidad más estricto en la dosificación y empuja con más fuerza sobre los encofrados, que deben dimensionarse para esa presión. Puedes ampliar información en la ficha del hormigón autocompactante.
| Hormigón | Densidad aprox. (kg/m³) | Característica |
|---|---|---|
| Hormigón armado / convencional | 2.400 | Estructural estándar |
| Hormigón autocompactante | 2.350 - 2.450 | Fluye sin vibrado |
| Hormigón pesado (con baritina) | 3.000 - 4.000 | Blindaje y radioprotección |
| Hormigón ligero (arcilla expandida) | 1.200 - 1.800 | Menor peso, aislante |
| Hormigón celular / espumoso | 300 - 800 | Aislamiento y rellenos |
Hormigón ligero y hormigón celular
El hormigón ligero reduce su densidad sustituyendo la grava convencional por áridos ligeros, normalmente arcilla expandida (tipo Arlita) o picón volcánico, lo que lo deja en torno a 1.200-1.800 kg/m³ frente a los 2.400 del normal. Pesa menos, aísla algo mejor y se usa en formación de pendientes en cubiertas, recrecidos de suelo, rellenos sobre forjados antiguos que no admiten más carga y elementos no estructurales donde interesa aligerar. Existen versiones estructurales ligeras, pero lo habitual es emplearlo en cometidos secundarios donde el peso es un problema.
El hormigón celular va un paso más allá: incorpora aire en forma de millones de burbujas, generadas con espuma preformada o con aditivos que producen gas durante el fraguado. Eso lo lleva a densidades muy bajas, de 300 a 800 kg/m³, con un excelente comportamiento aislante (térmico y acústico) pero una resistencia mecánica reducida. Se emplea en rellenos aislantes, formación de pendientes, recrecidos ligeros, tabiquería de bloques y, en su versión curada en autoclave, en bloques y paneles para cerramiento. La ficha del hormigón celular detalla sus propiedades, y si comparas soluciones de fábrica, la comparativa bloque de hormigón vs hormigón celular te ayuda a decidir. Para muros y particiones también es útil revisar el bloque de hormigón convencional.
Hormigón proyectado (gunita)
El hormigón proyectado, conocido comercialmente como gunita o gunitado, es hormigón o mortero que se lanza a presión mediante una manguera contra la superficie a recubrir, sin necesidad de encofrado. Existen dos técnicas: por vía seca, en la que el agua se incorpora en la boquilla, y por vía húmeda, en la que la mezcla ya viene amasada. En ambos casos el chorro impacta con fuerza y compacta el material contra el soporte, logrando una gran adherencia y permitiendo revestir formas curvas, irregulares o verticales que serían imposibles de encofrar.
Sus aplicaciones son muy características: construcción de piscinas (el vaso de gunita es la referencia en piscinas de obra), revestimiento y sostenimiento de túneles, estabilización de taludes y laderas, refuerzo y reparación de estructuras existentes, depósitos y canales. Suele incorporar fibras o mallazo para controlar la fisuración. Sus ventajas son la rapidez, la adaptabilidad a cualquier geometría y la ausencia de encofrado; como contrapartidas, requiere personal especializado, genera rebote (parte del material que no se adhiere y se desperdicia) y exige un buen control de la dosificación y del espesor. Tienes los detalles en la ficha del hormigón proyectado.
¿No sabes cuántos sacos o metros cúbicos necesitas para tu obra?
Ver cómo calcular el hormigón →Microcemento como revestimiento
El microcemento no es un hormigón estructural, sino un revestimiento decorativo continuo a base de cemento, resinas, áridos muy finos y pigmentos, que se aplica en capas de apenas 2-3 mm de espesor total. Su gran ventaja es que se adhiere sobre casi cualquier soporte existente —baldosas, terrazo, yeso, hormigón, incluso muebles— sin necesidad de levantar el suelo ni picar las paredes, lo que lo convierte en un material muy popular en reformas. El resultado es una superficie de aspecto cementoso, sin juntas, disponible en multitud de colores y texturas.
Se usa en suelos, paredes, encimeras, platos de ducha, muebles y fachadas, tanto en interiores modernos como en locales comerciales. Requiere una aplicación cuidadosa por manos expertas (varias capas, malla de refuerzo en las primeras y un sellador final que garantiza la impermeabilidad y la resistencia al desgaste). Conviene no confundirlo ni con el hormigón pulido —que es la losa estructural acabada— ni con un alicatado, porque su comportamiento y mantenimiento son propios. La ficha del microcemento entra en detalle, y si lo comparas con otros acabados, te interesan las comparativas microcemento vs porcelánico y terrazo vs microcemento.
Terrazo y otros acabados decorativos
El terrazo es un material a caballo entre el hormigón y la piedra: se fabrica mezclando cemento (o resina) con áridos de mármol, granito, cuarzo o vidrio, que tras fraguar se pule para dejar a la vista los granos de árido sobre la matriz. Puede ser in situ (extendido y pulido en obra, como los suelos continuos clásicos) o en baldosa prefabricada. Tradicionalmente asociado a portales y suelos de mediados del siglo XX, vive hoy una segunda juventud por su estética y su durabilidad. Encontrarás sus características en la ficha del terrazo.
Junto al terrazo, el universo de acabados a base de cemento incluye el hormigón impreso, el pulido y el microcemento que ya hemos visto, además de morteros decorativos y hormigones vistos coloreados. La elección entre ellos depende del soporte (losa nueva o reforma), del espesor disponible, del nivel de tránsito y del look buscado. La siguiente tabla resume las opciones decorativas más habituales y dónde encaja cada una.
| Acabado decorativo | Espesor / soporte | Uso ideal |
|---|---|---|
| Hormigón impreso | Losa nueva, estampado in situ | Exteriores: accesos, jardines, piscinas |
| Hormigón pulido | Losa estructural pulida | Naves, garajes, interiores industriales |
| Microcemento | 2-3 mm sobre soporte existente | Reformas: suelos, paredes, baños |
| Terrazo in situ | Capa de mortero con árido, pulida | Suelos continuos clásicos y modernos |
| Terrazo en baldosa | Pieza prefabricada | Portales, cocinas, comercios |
Errores comunes
- Confundir hormigón pulido con microcemento: el primero es la losa estructural acabada; el segundo, un revestimiento de pocos milímetros sobre un soporte existente.
- Usar hormigón en masa donde hay tracción o flexión, como una viga o un voladizo: se fisurará y romperá. Ahí toca hormigón armado.
- Pedir hormigón celular o ligero para un elemento portante que exige resistencia: su baja densidad va de la mano de poca capacidad mecánica.
- Escatimar en la base del hormigón impreso o pulido: sin una subbase compactada y juntas de dilatación, aparecen fisuras inevitables.
- Olvidar el curado: todo hormigón necesita mantenerse húmedo los primeros días; un curado deficiente reduce drásticamente su resistencia final.
- No considerar la resistencia al deslizamiento en pavimentos exteriores o de piscina, donde un acabado demasiado liso resulta peligroso en mojado.
Cómo elegir el hormigón
La elección del tipo de hormigón sigue una lógica clara que conviene recorrer en orden. Primero, pregúntate si el elemento es estructural: si va a soportar cargas y flexionar (pilar, viga, forjado, muro), necesitas hormigón armado (HA) con la resistencia que indique el proyecto; si solo comprime o rellena (solera, hormigón de limpieza), bastará con hormigón en masa (HM). Segundo, valora las condiciones de puesta en obra: si la pieza está muy armada o buscas un hormigón visto perfecto, el autocompactante te ahorrará coqueras; si hay que revestir una superficie curva o sin encofrado, la solución es el proyectado.
Tercero, atiende al peso y al aislamiento: cuando el soporte no admite mucha carga o quieres mejorar el comportamiento térmico, los hormigones ligero y celular son la respuesta, asumiendo su menor resistencia. Y cuarto, define el acabado: para exteriores decorativos, impreso; para interiores y naves resistentes, pulido; para reformar sin obra, microcemento; y para un clásico atemporal, terrazo. Ten siempre presente que estos cuatro últimos son acabados que conviven con un hormigón estructural debajo. Ante cualquier duda en elementos portantes, deja que sea el técnico quien fije el tipo y la resistencia, y apóyate en la calculadora de hormigón para las cantidades.
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Ver todas las herramientas →Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre hormigón en masa y armado?
El hormigón en masa no lleva acero y solo trabaja a compresión, por lo que se usa en soleras, rellenos y hormigón de limpieza. El armado incorpora barras o mallas de acero que absorben la tracción, lo que permite emplearlo en pilares, vigas, forjados y muros. Prácticamente toda la estructura de un edificio es hormigón armado, mientras que el masa queda para elementos sin esfuerzos de flexión.
¿Qué es el hormigón impreso y dónde se usa?
Es un pavimento de hormigón en masa al que, recién extendido, se le estampa una textura con moldes, se le da color con un endurecedor y se le aplica un sellador. Imita piedra, adoquín, pizarra o madera y se usa sobre todo en exteriores: accesos, jardines, terrazas, contornos de piscina y aceras. Ofrece buena resistencia y estética a un precio razonable, a cambio de reaplicar el sellador cada cierto tiempo.
¿El microcemento es lo mismo que el hormigón pulido?
No. El hormigón pulido es la propia losa estructural a la que se le abrillanta la superficie, así que requiere una losa de espesor suficiente. El microcemento es un revestimiento de 2-3 mm a base de cemento y resinas que se aplica sobre suelos, paredes o muebles ya existentes, sin obra. El pulido es más resistente y económico por metro; el microcemento es más versátil para reformas.
¿Para qué sirve el hormigón autocompactante?
Sirve para hormigonar piezas muy armadas, encofrados complejos, hormigón visto y prefabricados sin necesidad de vibrar. Fluye y se compacta por su propio peso, llenando todos los rincones y evitando coqueras. A cambio de un precio algo mayor y un control de dosificación más estricto, elimina el vibrado, reduce mano de obra y mejora notablemente el acabado superficial.
¿Qué es el hormigón ligero o celular?
Son hormigones de baja densidad. El ligero usa áridos ligeros como la arcilla expandida y baja a 1.200-1.800 kg/m³; el celular incorpora aire o espuma y llega a 300-800 kg/m³. Pesan menos y aíslan mejor, por lo que se emplean en formación de pendientes, recrecidos, rellenos y aislamiento. Su contrapartida es una resistencia mecánica inferior a la del hormigón convencional.
¿Qué es el hormigón proyectado o gunita?
Es hormigón o mortero que se lanza a presión con una manguera contra la superficie, sin encofrado. Se usa en piscinas, túneles, taludes, depósitos y refuerzo de estructuras. Permite revestir formas curvas e irregulares y se adhiere muy bien al soporte. Suele llevar fibras o mallazo y requiere personal especializado, además de generar cierto rebote de material que se desperdicia.
¿Qué tipo de hormigón elijo para una solera de garaje?
Para una solera de garaje doméstico suele bastar un hormigón en masa o ligeramente armado con mallazo, resistencia HM-20 o HA-25 y unos 12-15 cm de espesor sobre una subbase bien compactada. Si además quieres un acabado bonito y duradero, puedes pulir esa misma losa o ejecutarla como hormigón impreso, aprovechando la estructura que ya tienes debajo.
Recursos relacionados
Hormigón armado
La mezcla estructural por excelencia.
MaterialHormigón impreso
Pavimento decorativo de exterior.
MaterialMicrocemento
Revestimiento continuo sin obra.
MaterialHormigón celular
Ligero y aislante.
ComparativaTerrazo vs Microcemento
Dos acabados continuos frente a frente.
HerramientaCalculadora de hormigón
m³ y peso al instante.
Conclusión
No existe “el hormigón”, sino una familia de materiales que comparten la base de cemento, áridos y agua pero se especializan según el cometido. El armado sostiene la estructura, el en masa rellena y comprime, el autocompactante llena lo imposible, el proyectado reviste sin encofrado, el ligero y el celular aligeran y aíslan, y el impreso, el pulido, el terrazo y el microcemento ponen la cara visible. Acertar consiste en cruzar tres preguntas: qué esfuerzo soporta el elemento, cuánto peso admite el soporte y qué acabado buscas.
Con ese mapa en la cabeza, hablar con un proveedor o un técnico deja de ser un terreno resbaladizo: sabrás distinguir un HM-20 de un HA-25, no confundirás el pulido con el microcemento y entenderás por qué una piscina se gunita y un forjado se arma. Para las cantidades, apóyate en la calculadora de hormigón y en la guía de cuánto hormigón necesito; para los acabados, en las fichas de hormigón impreso, microcemento y terrazo. Con esa base, elegir el hormigón correcto deja de ser cuestión de suerte y pasa a ser una decisión informada desde el primer metro cúbico.