Paneles macizos formados por capas de tablas encoladas en direcciones cruzadas. Material estructural renovable que almacena CO₂ y permite construcción industrializada en seco.
La madera contralaminada (CLT, Cross-Laminated Timber) ha convertido a la madera en una alternativa estructural seria frente al hormigón armado y el acero estructural, incluso en edificios en altura. Es, junto al glulam, uno de los pilares de la madera estructural moderna. Los paneles se fabrican encolando capas de tablas con las fibras cruzadas 90°, lo que aporta estabilidad dimensional y resistencia en ambas direcciones.
Es su gran argumento: la madera almacena CO₂ capturado durante el crecimiento del árbol, y su procesado consume mucha menos energía que el cemento o el acero. Procedente de bosques con gestión sostenible, su balance de carbono puede ser negativo, una ventaja que se aprecia bien en la comparativa completa de CLT frente al hormigón. Al final de su vida útil, los paneles son reutilizables y valorizables, y su ligereza —del orden de 470 kg/m³, una fracción del peso del hormigón— reduce las cargas sobre la cimentación y abarata el transporte y la grúa en obra.
El CLT se fabrica y mecaniza en taller con control numérico, llegando a obra con los huecos de ventanas, instalaciones y conexiones ya resueltos. Esto permite un montaje rápido y en seco, sin tiempos de fraguado, que acorta los plazos y reduce los residuos. Su rigidez en las dos direcciones lo hace apto para muros, forjados y cubiertas —una solución cada vez más presente entre los tipos de forjados disponibles—, e incluso para edificios en altura de más de diez plantas combinado con estructuras híbridas.
El agua es su principal enemigo: requiere un diseño cuidadoso de la envolvente y los encuentros para evitar humedades, garantizando la estanqueidad y un secado correcto durante la fase de obra. Frente al fuego, su comportamiento es predecible —se carboniza superficialmente a unos 0,6–0,8 mm/min protegiendo el núcleo y manteniendo la capacidad portante—, pero debe justificarse según el Eurocódigo 5 y el CTE DB-SI, recurriendo si es necesario a protección con placas o a sobredimensionar la sección.
El CLT (madera contralaminada) son paneles macizos formados por capas de tablas encoladas con las fibras cruzadas 90°, lo que aporta resistencia y estabilidad en ambas direcciones.
Depende de la clase de madera, pero es habitual una resistencia a flexión en torno a 24 MPa (clase C24). Es menos resistente que el acero o el hormigón, pero mucho más ligero.
Sí, si se diseña según normativa. La madera se carboniza superficialmente a una velocidad conocida, protegiendo el núcleo y manteniendo la capacidad portante durante un tiempo predecible.
Sí. Ya existen edificios de CLT de más de diez plantas. Su ligereza y rapidez de montaje lo hacen muy competitivo frente al hormigón y el acero.
Mucho. Procede de bosques gestionados, almacena el CO₂ capturado por el árbol y consume poca energía en su procesado, lo que le da un balance de carbono muy favorable.
Es su punto débil. Necesita un diseño cuidadoso de la envolvente y las juntas para evitar humedades; bien protegido, su durabilidad es muy alta.
Poco si está bien protegido de la humedad y, en exteriores, de la radiación solar. Lo esencial es garantizar que se mantenga seco a lo largo del tiempo.
Su coste de material suele ser mayor, pero se compensa en parte con menor cimentación, montaje más rápido y plazos de obra más cortos.
Madera contralaminada frente al material estructural por excelencia: el CLT gana en sostenibilidad y ligereza; el hormigón en coste, resistencia e inercia.
Ver comparativaDos productos estructurales de madera moderna: el glulam es lineal (vigas y pórticos); el CLT es superficial (paneles para muros y forjados).
Ver comparativaPara tarima de exterior: la madera termotratada ofrece madera natural estable; el WPC (composite) imita la madera con un mantenimiento mínimo y máxima resistencia al agua.
Ver comparativaCarpintería de madera frente a PVC para ventanas: la madera aporta calidez y nobleza; el PVC gana en aislamiento, precio y nulo mantenimiento.
Ver comparativaMaterial vegetal de crecimiento muy rápido, ligero y sorprendentemente resistente. Alternativa sostenible para suelos, estructuras ligeras y revestimientos.
Ver ficha MaderaTablero de chapas de madera encoladas con las fibras cruzadas. Resistente, estable y versátil, muy usado en estructura ligera, mobiliario y encofrados.
Ver ficha MaderaMadera estructural formada por láminas encoladas en la misma dirección. Permite vigas y pórticos de gran luz, ligeros, renovables y de estética cálida.
Ver ficha MaderaMadera aserrada directamente del tronco, sin transformar en tableros. Material noble y resistente para estructura, carpintería y suelos de calidad.
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