Árido cerámico ligero (arlita) en forma de bolas porosas cocidas. Aligera hormigones y rellenos, drena, aísla y se usa también en jardinería y cubiertas.
La arcilla expandida, conocida comercialmente como arlita, es un árido cerámico ligero formado por pequeñas bolas porosas de arcilla cocida y expandida a alta temperatura. Combina ligereza, resistencia y un excelente drenaje, lo que la hace muy versátil. Se fabrica calentando la arcilla a más de 1.100 °C: los gases generados en el interior la hinchan como palomitas, formando una estructura alveolar envuelta en una corteza cerámica dura.
Su interior poroso atrapa aire, reduciendo el peso y aportando un aislamiento moderado, mientras que su superficie cerámica resiste y no retiene agua, lo que le da una gran capacidad de drenaje. Es incombustible y químicamente estable.
Con una densidad de apenas 300–700 kg/m³, permite fabricar hormigones que pesan mucho menos que uno convencional, aliviando las cargas sobre la estructura. Su conductividad (0,09–0,15 W/mK) la sitúa como aislante moderado: ayuda, pero no sustituye a un aislante específico, como puede comprobarse en la tabla de conductividad térmica de materiales. Al amasar hormigón conviene tener en cuenta que las bolas tienden a flotar, por lo que la dosificación y el amasado deben cuidarse para lograr una mezcla homogénea.
Se usa para fabricar hormigón ligero, rellenos aligerados de forjados, drenajes y formación de pendientes en cubiertas. Fuera de la obra, es muy popular en jardinería e hidrocultivo.
Puede emplearse de dos maneras. Suelta, como relleno que nivela y aligera, en cuyo caso debe confinarse si va a recibir cargas para que no se desplace; o aglomerada con cemento, formando hormigones y morteros ligeros que sí trabajan estructuralmente o como capa de pendientes. En cubierta invertida o ajardinada también funciona como capa drenante bajo el acabado.
Es ideal cuando necesitas aligerar, drenar o nivelar. Para máximo aislamiento térmico conviene un aislante específico como el EPS —puedes ver qué opciones encajan mejor en la guía del mejor aislante térmico para la vivienda—; para protección frente al fuego en morteros, la perlita o la vermiculita.
Es un árido cerámico ligero en forma de bolas porosas, obtenido cociendo y expandiendo arcilla, que se usa para aligerar hormigones, rellenar, drenar y aislar de forma moderada.
Aísla de forma moderada por su porosidad, pero no sustituye a un aislante específico. Su mayor valor está en aligerar, drenar y nivelar.
Para hormigones y morteros ligeros, rellenos aligerados de forjados, drenajes y formación de pendientes en cubiertas, entre otros usos.
Sí, mucho. Su porosidad y drenaje la hacen ideal para sustratos, drenaje de macetas e hidrocultivo.
Aislante de altísimas prestaciones formado por una estructura nanoporosa con más de un 90% de aire. Aísla con el mínimo espesor, ideal donde el espacio es crítico.
Ver ficha AislantesAislante de papel reciclado que se insufla en cámaras y cubiertas. Ecológico, sin juntas y con muy buena inercia térmica y comportamiento acústico.
Ver ficha AislantesAislante natural obtenido del corcho tostado y expandido, sin aditivos. Buen comportamiento térmico y acústico, transpirable, imputrescible y muy sostenible.
Ver ficha AislantesAislante térmico ligero y económico fabricado por expansión de perlas de poliestireno. El aislante más usado en fachadas (SATE) y cubiertas no expuestas al agua.
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