Aislantes

Aerogel

Aislante de altísimas prestaciones formado por una estructura nanoporosa con más de un 90% de aire. Aísla con el mínimo espesor, ideal donde el espacio es crítico.

Equipo Materiapedia · Actualizado en junio de 2026

Puntuaciones

Aislamiento ★★★★★
Delgadez ★★★★★
Durabilidad ★★★★★
Precio ★★★★★
Humedad ★★★★★

Propiedades técnicas

Conductividad térmica
0,013–0,019 W/mK
El más bajo del mercado
Espesor para igual R
Mínimo
La mitad que el PIR
Densidad
Muy baja
Más del 90 % aire
Hidrofobicidad
Alta
Repele el agua
Reacción al fuego
Variable
Según producto

Datos clave

  • Es el aislante con la conductividad térmica más baja del mercado.
  • Su estructura nanoporosa contiene más de un 90 % de aire.
  • Aísla con la mitad de espesor que el PIR aproximadamente.
  • Es hidrófobo y transpirable.
  • Su precio elevado limita su uso a casos donde el espacio es crítico.

Composición

Acabado interior (placa)
Manta de aerogel
Soporte (muro existente)

Ventajas y desventajas

Ventajas

  • El mejor aislamiento por centímetro
  • Resuelve donde no hay espacio
  • Hidrófobo y transpirable
  • Flexible en forma de manta

Desventajas

  • Precio muy elevado
  • Disponibilidad limitada
  • Manipulación delicada (polvo)
  • Coste difícil de justificar en obra estándar

Cuándo usarlo

Ideal para

  • Rehabilitación con espacio mínimo
  • Aislamiento interior sin perder superficie
  • Puentes térmicos puntuales

No es la mejor opción cuando

  • Grandes superficies con presupuesto normal
  • Obra nueva donde cabe aislante convencional
  • Presupuestos ajustados

Aplicaciones

Trasdosados de mínimo espesorRehabilitación energética interiorResolución de puentes térmicosAislamiento técnico industrial

Errores comunes

  • Usarlo donde cabe un aislante convencional más barato.
  • Manipularlo sin protección frente al polvo.
  • No comprobar su reacción al fuego según el uso.
  • Subestimar su coste en el presupuesto.

Descripción

El aerogel es el aislante térmico de mayores prestaciones disponible en construcción. Se trata de un material nanoporoso —a menudo derivado de sílice— compuesto por más de un 90 % de aire atrapado en una red de poros diminutos, lo que le da la conductividad térmica más baja del mercado, en torno a 0,013–0,019 W/mK.

Cómo aísla

Sus poros son tan pequeños que dificultan enormemente el movimiento del aire y la transmisión del calor. El resultado es que aísla con la mitad de espesor que un buen aislante convencional como el PIR, resolviendo situaciones donde cada centímetro cuenta. Su bajísima conductividad térmica es la razón de que permita reducir tanto el grosor de aislamiento necesario.

La clave está en el llamado efecto Knudsen: los poros son más pequeños que la distancia que recorrería una molécula de aire entre choques, de modo que el aire apenas puede transmitir calor por conducción o convección dentro del material. A esa nanoestructura se suma que el aerogel de construcción es hidrófobo —repele el agua líquida pero deja pasar el vapor—, lo que mantiene el muro transpirable y conserva las prestaciones en ambientes húmedos.

Aplicaciones principales

Suele presentarse en forma de manta flexible y se usa en rehabilitación energética interior, trasdosados de mínimo espesor y en la resolución de puentes térmicos puntuales, además de en aislamiento técnico industrial.

Manipulación y limitaciones

Su principal freno es el precio, muy superior al de cualquier aislante convencional, lo que limita su empleo a casos donde ahorrar espesor compensa. Además, las mantas desprenden un fino polvo durante el corte y la colocación, por lo que conviene manipularlas con protección respiratoria, y su reacción al fuego varía según el producto y debe comprobarse para cada uso.

Cuándo elegirlo

Tiene sentido cuando el espacio es el factor limitante y ahorrar grosor compensa su elevado precio; es una de las bazas que se valoran al elegir el mejor aislante térmico para la vivienda. Para grandes superficies en obra nueva, donde cabe un aislante normal, resulta difícil de justificar económicamente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el aerogel aísla tanto?

Por su estructura nanoporosa: atrapa aire en poros tan pequeños que casi anulan la transmisión de calor, logrando la conductividad más baja de los aislantes comerciales.

¿Cuándo merece la pena el aerogel?

Cuando el espacio es crítico: en rehabilitación interior donde no quieres perder superficie, o para resolver puentes térmicos con el mínimo grosor.

¿Resiste el agua?

Sí, los aerogeles de construcción son hidrófobos: repelen el agua líquida pero dejan pasar el vapor, manteniendo el muro transpirable.

¿Por qué no se usa más?

Por su precio. Aísla como ningún otro material, pero su coste solo se justifica cuando ahorrar espesor compensa, no en grandes superficies estándar.