Espuma rígida de poliuretano aplicada in situ por proyección. Aislamiento térmico muy alto y sellado continuo sin juntas ni puentes térmicos.
El poliuretano proyectado (PUR) se aplica mezclando dos componentes líquidos que, al reaccionar, expanden y endurecen sobre el soporte en cuestión de segundos. El resultado es una capa aislante continua, adherida y sin juntas, que se adapta a cualquier forma o superficie.
A diferencia de los paneles, que dejan juntas por las que se escapa el calor, el PUR forma una piel aislante ininterrumpida que elimina los puentes térmicos y sella las infiltraciones de aire, una de las estrategias clave para evitar puentes térmicos. Además, su conductividad térmica es de las más bajas del mercado (0,022–0,028 W/mK), por lo que aísla mucho con poco espesor.
Existen dos grandes familias: la espuma de celda cerrada (más densa, rígida e impermeable, idónea para cubiertas y exterior) y la de celda abierta (más ligera y permeable al vapor, habitual en interiores por su buen comportamiento acústico). Elegir la adecuada según el uso y la posición de la barrera de vapor es clave para evitar condensaciones.
Su principal precaución es la radiación solar: el PUR se degrada con los rayos UV, por lo que en exterior debe cubrirse con una protección o acabado. Es combustible (Euroclase E), así que debe protegerse frente al fuego según el uso, y su aplicación exige maquinaria y mano de obra especializadas.
La calidad del resultado depende mucho de la ejecución: el soporte debe estar seco y limpio, la temperatura ambiente dentro del rango del producto y el espesor aplicado en pasadas uniformes. Un soporte húmedo o frío puede arruinar la adherencia y la expansión de la espuma.
Es muy eficaz en cubiertas, cámaras y rehabilitación energética, donde su sellado continuo marca la diferencia; para el faldón es útil la guía de cómo aislar una cubierta. Cuando se busca mejor comportamiento frente al fuego o un producto en placas, se opta por el PIR; cuando prima la ecología, por aislantes naturales como la celulosa o el corcho.
Sí, está entre los aislantes más eficientes. A igual espesor aísla más que el EPS, la lana o el corcho, gracias a su baja conductividad térmica.
Sí. Es sensible a los rayos UV, por lo que en exterior debe cubrirse con una protección o acabado para que no se degrade.
No es recomendable. Requiere maquinaria de proyección y mano de obra especializada para lograr un espesor uniforme y un buen resultado.
La espuma de celda mayormente cerrada absorbe poca agua y aporta cierta estanqueidad, aunque no sustituye a una impermeabilización específica.
Es combustible (Euroclase E) y debe protegerse según el uso. Para mejor comportamiento al fuego suele preferirse el PIR.
Aislante de altísimas prestaciones formado por una estructura nanoporosa con más de un 90% de aire. Aísla con el mínimo espesor, ideal donde el espacio es crítico.
Ver ficha AislantesÁrido cerámico ligero (arlita) en forma de bolas porosas cocidas. Aligera hormigones y rellenos, drena, aísla y se usa también en jardinería y cubiertas.
Ver ficha AislantesAislante de papel reciclado que se insufla en cámaras y cubiertas. Ecológico, sin juntas y con muy buena inercia térmica y comportamiento acústico.
Ver ficha AislantesAislante natural obtenido del corcho tostado y expandido, sin aditivos. Buen comportamiento térmico y acústico, transpirable, imputrescible y muy sostenible.
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