Mortero capaz de soportar altas temperaturas sin degradarse, a base de cemento aluminoso y áridos refractarios. Imprescindible en hornos, chimeneas y barbacoas.
El mortero refractario es un mortero especial capaz de soportar altas temperaturas sin degradarse. Se formula con cemento aluminoso y áridos refractarios (como la chamota), lo que lo hace imprescindible allí donde el mortero común fallaría.
Resiste temperaturas de hasta 1.200–1.400 °C y, sobre todo, aguanta los ciclos de calentamiento y enfriamiento sin fisurar. Tiene buena adherencia al ladrillo refractario y mantiene su resistencia en caliente; además es incombustible (Euroclase A1), el mejor comportamiento posible en la reacción al fuego de los materiales.
La razón de su comportamiento está en sus componentes: el cemento aluminoso conserva la resistencia a temperaturas que arruinarían un cemento Portland común, y los áridos refractarios, como la chamota (arcilla cocida y molida), tienen un coeficiente de dilatación bajo y estable. Así, el conjunto se dilata y contrae de forma controlada, sin tensiones internas que provoquen grietas por choque térmico.
Se usa en hornos de leña y pan, chimeneas, barbacoas, calderas e instalaciones industriales, así como para pegar ladrillo refractario en las zonas expuestas al fuego.
En estas obras es habitual distinguir entre la junta fina, con mortero refractario para asentar el ladrillo en la zona de fuego directo, y el cuerpo o aislamiento, donde pueden intervenir hormigones refractarios u otros materiales aislantes. Las juntas deben ser lo más finas posible, ya que son el punto más sensible del conjunto frente al calor.
El curado del mortero refractario es decisivo. Tras la aplicación se deja secar lentamente para eliminar el agua de amasado, y el primer encendido se realiza de forma progresiva, con fuegos suaves y crecientes durante varias sesiones. Un calentamiento brusco evapora la humedad de golpe y genera vapor a presión que fisura el material antes de que entre en servicio.
Es obligado en cualquier elemento sometido a fuego directo o altas temperaturas. Para albañilería y revocos generales, el mortero convencional es suficiente y más económico (puedes ver las opciones en nuestra guía de tipos de mortero); el refractario se reserva a la zona caliente y requiere un secado lento antes del primer encendido.
Es un mortero formulado para soportar altas temperaturas sin degradarse, a base de cemento aluminoso y áridos refractarios, usado en hornos, chimeneas y barbacoas.
Según el producto, suele resistir entre 1.200 y 1.400 °C, muy por encima del mortero convencional, que se degrada con el calor intenso.
Porque el cemento Portland común pierde resistencia y se fisura con el calor. El refractario mantiene sus prestaciones y resiste los ciclos térmicos.
Sí: un secado y curado lentos, y a menudo un primer encendido progresivo, para eliminar la humedad sin provocar fisuras por choque térmico.
Revestimiento decorativo de cal o cemento que imita acabados nobles como el mármol. Tradicional y muy estético, da paramentos lisos, brillantes y transpirables.
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