Revestimiento decorativo de cal o cemento que imita acabados nobles como el mármol. Tradicional y muy estético, da paramentos lisos, brillantes y transpirables.
El estuco es un revestimiento decorativo a base de cal o cemento, emparentado con los morteros de revestimiento, que se mezcla con pigmentos y se aplica por capas hasta lograr acabados lisos y brillantes que pueden imitar el mármol u otras piedras nobles. Es una de las técnicas más tradicionales de la arquitectura.
Aplicado por un buen profesional, da paramentos continuos, sin juntas y de gran belleza. El estuco de cal es además transpirable, lo que lo hace idóneo para fachadas y edificios antiguos; el de cemento es más resistente pero menos respirable.
Su valor está en la aplicación artesanal por capas: sobre un enfoscado base se extienden sucesivas manos de estuco cada vez más finas, y la última se pule o bruñe para obtener ese brillo característico que evoca al mármol. Los pigmentos se integran en la masa, de modo que el color es profundo y no una simple película superficial. Por su naturaleza mineral es incombustible (Euroclase A1), aunque el estuco de cal, más noble, es algo sensible a los golpes.
Se usa en revestimientos decorativos de fachada e interior, paramentos nobles tipo mármol, restauración patrimonial y acabados artísticos y molduras.
En rehabilitación de edificios históricos es casi insustituible: su transpirabilidad deja que el muro evacúe la humedad —ayudando a prevenir humedades en la pared— y resulta compatible con los morteros de cal originales, evitando las patologías que provocan los revestimientos modernos estancos. La calidad del resultado depende por completo de la pericia del aplicador y de respetar los tiempos de secado entre capas; saltárselos compromete la adherencia y la durabilidad.
Es ideal cuando buscas un acabado decorativo de calidad y carácter tradicional, especialmente en rehabilitación con la versión de cal. Para un acabado continuo moderno en suelos y zonas de uso intenso, el microcemento es más resistente; el estuco brilla en paredes y fachadas. El material en sí es asequible, pero la mano de obra especializada eleva su coste, una inversión que se justifica por el acabado y su longevidad.
Es un revestimiento decorativo a base de cal o cemento y pigmentos que, aplicado por capas y pulido, da acabados lisos y brillantes que pueden imitar el mármol.
El estuco de cal sí, lo que lo hace ideal para fachadas y rehabilitación de edificios antiguos. El de cemento es más resistente pero menos transpirable.
El estuco es un revestimiento tradicional de cal o cemento, habitual en paredes y fachadas; el microcemento es un revestimiento continuo moderno para suelos y paredes, más resistente al uso intenso.
El material es asequible, pero su aplicación es artesanal y por capas, lo que encarece la mano de obra. Su valor está en el acabado y la durabilidad.
Revestimiento continuo de base cemento de pocos milímetros que se aplica sobre suelos y paredes existentes. Acabado moderno y sin juntas.
Ver ficha MorterosMezcla de conglomerante (cemento o cal), arena y agua para unir, revestir o nivelar. Material auxiliar imprescindible en prácticamente cualquier obra.
Ver ficha MorterosMortero fluido que se extiende solo y nivela el soporte formando una superficie lisa y plana. Base ideal antes de colocar pavimentos o para suelo radiante.
Ver ficha MorterosAdhesivo cementoso para fijar baldosas cerámicas y porcelánicas a suelos y paredes. Sustituye al cemento tradicional con mayor adherencia y trabajabilidad.
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