Mortero fluido que se extiende solo y nivela el soporte formando una superficie lisa y plana. Base ideal antes de colocar pavimentos o para suelo radiante.
El mortero autonivelante es uno de los tipos de mortero de consistencia muy fluida que, al verterlo sobre el suelo, se extiende y nivela por sí mismo, dando una superficie lisa y plana sin necesidad de reglearla manualmente. Es la base perfecta antes de colocar casi cualquier pavimento.
Su elevada fluidez hace que el material busque su propio nivel por gravedad, eliminando irregularidades del soporte. Existen dos familias: las de base cemento, válidas también en zonas húmedas, y las de sulfato cálcico (anhidrita), para interiores secos.
La fluidez se consigue con aditivos superplastificantes que reducen el agua necesaria sin perder trabajabilidad, lo que mantiene la resistencia. En obra se vierte en bandas y se ayuda con un rodillo de púas para liberar el aire ocluido y evitar burbujas; el control del agua de amasado es crítico, porque un exceso provoca segregación y merma de resistencia.
Se usa para nivelar soleras antes de poner tarima, cerámica o vinílico, y como capa de recrecido sobre suelo radiante, donde su buen contacto mejora el reparto del calor.
Los espesores habituales van desde unos pocos milímetros, en autonivelantes de regularización, hasta 40-50 mm en recrecidos sobre suelo radiante. En este último caso el mortero envuelve los tubos sin dejar huecos, mejorando la transmisión del calor y aportando inercia térmica al sistema.
Antes de colocar el pavimento hay que respetar el secado del autonivelante y comprobar su humedad residual, especialmente bajo tarima o pavimentos sensibles. En recrecidos de suelo radiante se realiza además un protocolo de puesta en marcha del calor de forma progresiva, para eliminar la humedad sin fisurar la capa.
Es ideal cuando necesitas una superficie muy plana como base de un pavimento, sobre todo en grandes superficies o sobre suelo radiante. El soporte debe estar limpio e imprimado, y conviene elegir la base adecuada según haya o no humedad.
Es un mortero de consistencia muy fluida que, al verterlo, se extiende y nivela por sí solo, formando una superficie lisa y plana lista para recibir el pavimento.
Para nivelar soleras antes de colocar tarima, cerámica o vinílico, y como capa de recrecido sobre suelo radiante, donde mejora el contacto y el reparto del calor.
Normalmente no: es una base para el pavimento. Existen versiones tratadas para quedar vistas, pero su función habitual es nivelar bajo otro acabado.
No. Los de base de sulfato cálcico no deben usarse en zonas húmedas; para baños o cocinas conviene un autonivelante de base cemento.
Revestimiento decorativo de cal o cemento que imita acabados nobles como el mármol. Tradicional y muy estético, da paramentos lisos, brillantes y transpirables.
Ver ficha MorterosRevestimiento continuo de base cemento de pocos milímetros que se aplica sobre suelos y paredes existentes. Acabado moderno y sin juntas.
Ver ficha MorterosMezcla de conglomerante (cemento o cal), arena y agua para unir, revestir o nivelar. Material auxiliar imprescindible en prácticamente cualquier obra.
Ver ficha MorterosAdhesivo cementoso para fijar baldosas cerámicas y porcelánicas a suelos y paredes. Sustituye al cemento tradicional con mayor adherencia y trabajabilidad.
Ver ficha