Cemento de alta resistencia inicial y refractario, basado en aluminatos de calcio. Hoy restringido en estructuras por la "conversión" que reduce su resistencia.
El cemento aluminoso es uno de los tipos de cemento especiales, basado en aluminatos de calcio (no en el clínker Portland habitual). Destaca por alcanzar una resistencia altísima en las primeras horas y por ser refractario, pero arrastra una mala fama justificada en el uso estructural.
Su gran baza es la resistencia inicial y la refractariedad. Su gran problema es la conversión: con el tiempo, la humedad y el calor, su estructura cristalina cambia y pierde resistencia, lo que provocó colapsos de forjados en el pasado.
Técnicamente, la conversión consiste en la transformación de los aluminatos hexagonales metaestables, formados al fraguar, en fases cúbicas más estables pero de menor volumen. Ese cambio aumenta la porosidad del hormigón, reduce su resistencia y lo hace más vulnerable a la carbonatación y al ataque de sulfatos. Cuanto mayores son la temperatura y la humedad en servicio, más rápido avanza el proceso, de ahí su peligro en forjados de cubierta y baños mal ventilados.
En España, el cemento aluminoso se empleó en numerosos forjados de viguetas prefabricadas entre los años 50 y 70. La llamada aluminosis saltó a la opinión pública en 1990 con el derrumbe de un edificio en Barcelona (el Turó de la Peira), que aceleró la prohibición de su uso estructural. Hoy muchos edificios de esa época requieren inspección y, en su caso, refuerzo o sustitución de los forjados afectados.
Hoy se reserva para hormigones y morteros refractarios, reparaciones rápidas, anclajes urgentes e industria de altas temperaturas, nunca para elementos estructurales. En usos refractarios se combina con áridos especiales para soportar hornos, chimeneas y revestimientos sometidos a temperaturas muy elevadas.
Tiene sentido por su fraguado rápido y su resistencia al calor en usos no estructurales. Para estructura, el cemento Portland convencional es la opción segura; el aluminoso debe usarse solo donde su comportamiento es una ventaja y no un riesgo.
Es un cemento especial a base de aluminatos de calcio, conocido por su altísima resistencia en las primeras horas y por su carácter refractario.
Por la llamada conversión: con el tiempo, la humedad y el calor, su estructura cambia y pierde resistencia, lo que causó patologías graves en forjados antiguos.
Sobre todo en hormigones y morteros refractarios, reparaciones rápidas y anclajes urgentes, aprovechando su rápido fraguado y su resistencia al calor, no en estructura.
No sin criterio técnico: combinaciones incontroladas pueden provocar fraguados relámpago o pérdidas de resistencia. Debe usarse según indicaciones del fabricante.
Dos conglomerantes hidráulicos: la cal hidráulica es transpirable y flexible, ideal para rehabilitar; el cemento ofrece mayor resistencia y rapidez para obra nueva.
Ver comparativaDos conglomerantes con usos distintos: el cemento es más resistente y de fraguado rápido; la cal es transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver comparativaConglomerante tradicional obtenido de la caliza, transpirable y flexible. Muy usado en rehabilitación, morteros y revestimientos de edificios antiguos.
Ver ficha ConglomerantesCal que fragua tanto en contacto con el aire como con agua, a medio camino entre la cal aérea y el cemento. Transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver ficha ConglomerantesConglomerante hidráulico en polvo que, mezclado con agua, fragua y endurece. Es la base del hormigón y de la mayoría de morteros de construcción.
Ver ficha ConglomerantesCemento Portland de color blanco, con las mismas prestaciones que el gris pero apto para acabados decorativos, morteros coloreados y hormigón visto.
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