Conglomerante hidráulico en polvo que, mezclado con agua, fragua y endurece. Es la base del hormigón y de la mayoría de morteros de construcción.
El cemento Portland es el conglomerante hidráulico más usado del mundo. Es un polvo finísimo que, al mezclarse con agua, desencadena una reacción química (la hidratación) que lo hace fraguar y endurecer, uniendo los áridos en una masa pétrea. Es el ingrediente que da resistencia al hormigón y a la mayoría de morteros.
El cemento se clasifica por su resistencia a los 28 días (32,5 / 42,5 / 52,5 MPa) y por su composición. Su fraguado es progresivo: empieza en minutos u horas, pero la resistencia se desarrolla durante días y semanas. Por eso el curado (mantenerlo húmedo los primeros días) es decisivo para que alcance todas sus prestaciones.
La norma UNE-EN 197-1 define además cinco grandes tipos de cemento (CEM I a CEM V) según las adiciones que acompañan al clínker, y un sufijo R o N que indica resistencia inicial alta o normal. Así, un CEM I es prácticamente clínker puro, mientras que un CEM II o un CEM III incorporan caliza, puzolanas, cenizas volantes o escorias de horno alto, que mejoran la durabilidad y reducen el calor de hidratación y la huella ambiental.
Su gran inconveniente es la huella de carbono: la fabricación de cemento genera en torno al 8 % de las emisiones globales de CO₂, por la descarbonatación de la caliza y el alto consumo energético. Se mitiga con cementos con adiciones (puzolanas, escorias) que sustituyen parte del clínker y reducen la huella de carbono del material.
Además de las adiciones, el sector trabaja en otras vías de descarbonización: combustibles alternativos en el horno, mejora de la eficiencia energética y, a más largo plazo, la captura de CO₂ y los cementos de nueva generación. Aun así, sigue siendo un material difícil de sustituir por su disponibilidad, su coste y sus prestaciones.
El cemento es un polvo irritante y alcalino: en contacto con la piel húmeda puede causar quemaduras y dermatitis, y su inhalación afecta a las vías respiratorias. Por eso se manipula con guantes, gafas y mascarilla, y se almacena en lugar seco, ya que la humedad lo apelmaza y lo inutiliza antes de su fecha de caducidad.
Es la base del hormigón armado y de la mayoría de morteros y prefabricados, presente en casi todos los tipos de mortero de obra. Junto con la cal, forma la familia de los conglomerantes; frente a ella, es más resistente y rápido, pero menos transpirable.
El cemento es el conglomerante en polvo; el hormigón es el resultado de mezclar cemento con agua, arena y grava. Es decir, el cemento es un ingrediente del hormigón.
Indican la resistencia a compresión en MPa que alcanza el cemento a los 28 días. A mayor número, mayor resistencia.
No. El mortero es la mezcla de cemento (o cal), arena y agua. El cemento solo es el conglomerante que une la mezcla.
Su fabricación libera mucho CO₂ por la descarbonatación de la caliza y el alto consumo energético. Se reduce con cementos con adiciones.
El fraguado inicial ocurre en minutos u horas según el tipo, pero la resistencia se desarrolla durante días, alcanzando su valor de referencia a los 28 días.
Dos conglomerantes hidráulicos: la cal hidráulica es transpirable y flexible, ideal para rehabilitar; el cemento ofrece mayor resistencia y rapidez para obra nueva.
Ver comparativaDos conglomerantes con usos distintos: el cemento es más resistente y de fraguado rápido; la cal es transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver comparativaConglomerante tradicional obtenido de la caliza, transpirable y flexible. Muy usado en rehabilitación, morteros y revestimientos de edificios antiguos.
Ver ficha ConglomerantesCal que fragua tanto en contacto con el aire como con agua, a medio camino entre la cal aérea y el cemento. Transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver ficha ConglomerantesCemento de alta resistencia inicial y refractario, basado en aluminatos de calcio. Hoy restringido en estructuras por la "conversión" que reduce su resistencia.
Ver ficha ConglomerantesCemento Portland de color blanco, con las mismas prestaciones que el gris pero apto para acabados decorativos, morteros coloreados y hormigón visto.
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