Cemento Portland de color blanco, con las mismas prestaciones que el gris pero apto para acabados decorativos, morteros coloreados y hormigón visto.
El cemento blanco es uno de los tipos de cemento Portland, fabricado con materias primas de muy bajo contenido en hierro, lo que le da su característico color blanco. Mecánicamente se comporta igual que el cemento gris, pero su tono abre la puerta a todo tipo de acabados decorativos.
Su color claro lo convierte en la base ideal para pigmentos: al teñirlo, los colores resultan más vivos y limpios que sobre cemento gris. Alcanza las mismas clases de resistencia, por lo que no se renuncia a prestaciones.
El secreto está en la materia prima: se fabrica con calizas y caolines de muy bajo contenido en óxidos de hierro y manganeso, que son los responsables del tono gris verdoso del cemento común. Para preservar ese color, el proceso de cocción y molienda se controla con especial cuidado, evitando la contaminación con el hierro de molinos y hornos. Eso explica tanto su precio superior como la necesidad de extremar la limpieza al manipularlo en obra.
Se usa en hormigón visto, prefabricados, terrazo, estucos y, muy especialmente, en morteros, rejuntados y juntas coloreadas, donde el color final importa.
También es la base de buena parte de los morteros cola y rejuntados de calidad, las pinturas y morteros monocapa, y los prefabricados arquitectónicos de fachada. En todos estos productos, el cemento blanco permite obtener tonos claros y pasteles imposibles de lograr partiendo de un conglomerante gris.
Para sacarle partido conviene dosificar con rigor (relación agua/cemento, áridos limpios y pigmentos estables a la luz y los álcalis), trabajar con herramientas y hormigoneras limpias, y proteger las superficies vistas durante el fraguado. Cualquier mancha de óxido, encofrado sucio o curado irregular se nota mucho más que sobre cemento gris.
Es la opción cuando el acabado y el color son protagonistas. Para obra estructural donde el tono no importa, el cemento gris convencional es más económico y cumple igual.
Básicamente el color: el blanco tiene muy bajo contenido en óxidos de hierro. Sus prestaciones mecánicas son equivalentes a las del gris, pero permite acabados decorativos.
No necesariamente; alcanza las mismas clases de resistencia que el gris. Su ventaja es estética, no mecánica.
Para hormigón visto, prefabricados, terrazo, estucos y, sobre todo, como base de morteros y juntas pigmentadas, porque realza los colores.
Por su proceso de fabricación, que requiere materias primas con bajo contenido en hierro y un control más estricto para mantener el color blanco.
Dos conglomerantes hidráulicos: la cal hidráulica es transpirable y flexible, ideal para rehabilitar; el cemento ofrece mayor resistencia y rapidez para obra nueva.
Ver comparativaDos conglomerantes con usos distintos: el cemento es más resistente y de fraguado rápido; la cal es transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver comparativaConglomerante tradicional obtenido de la caliza, transpirable y flexible. Muy usado en rehabilitación, morteros y revestimientos de edificios antiguos.
Ver ficha ConglomerantesCal que fragua tanto en contacto con el aire como con agua, a medio camino entre la cal aérea y el cemento. Transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
Ver ficha ConglomerantesConglomerante hidráulico en polvo que, mezclado con agua, fragua y endurece. Es la base del hormigón y de la mayoría de morteros de construcción.
Ver ficha ConglomerantesCemento de alta resistencia inicial y refractario, basado en aluminatos de calcio. Hoy restringido en estructuras por la "conversión" que reduce su resistencia.
Ver ficha