Pavimento de PVC en lamas o losetas que imita madera o piedra. Resistente al agua, cálido al pisar y fácil de instalar, muy usado en reformas.
El suelo vinílico (LVT, Luxury Vinyl Tile) es un pavimento de PVC —uno de los polímeros más usados en construcción— fabricado en lamas o losetas que imita con gran realismo la madera o la piedra. Combina algo poco habitual: la estética cálida de la madera con la resistencia al agua del plástico.
Al ser de PVC, no se daña con el agua, lo que lo hace apto para baños y cocinas, donde la madera fallaría. Además es cálido y silencioso al pisar, más que la cerámica, y amortigua el ruido de pisadas. Su capa de uso superficial determina cuánto aguanta el desgaste.
El espesor de esa capa de uso (medido en milímetros o micras) es el dato que mejor predice su durabilidad: cuanto mayor, más tránsito soporta sin desgastarse. Por eso conviene elegirla según el ambiente, distinguiendo entre el uso doméstico y el comercial, donde el paso de personas es mucho más intenso.
Es uno de los pavimentos más cómodos de instalar: muchos sistemas son de clic y se colocan flotantes, a veces directamente sobre el suelo existente si está nivelado. Esto lo ha convertido en el rey de las reformas rápidas y poco invasivas. Conviene protegerlo de fuentes de calor intenso y de objetos punzantes.
Existen también versiones para encolar con adhesivo y losetas con núcleo rígido (SPC), más estables frente a los cambios de temperatura. La preparación del soporte es clave: debe estar plano, limpio y seco, ya que cualquier irregularidad o resalto acaba marcándose en la superficie del vinilo con el tiempo.
Domina las reformas y las zonas húmedas. Frente a la tarima resiste el agua y es más fácil de instalar; frente a la baldosa porcelánica es más cálido y rápido de poner, aunque menos duradero. Si todavía estás valorando alternativas, te ayudará la guía sobre qué suelo elegir para tu casa.
Sí, es una de sus grandes ventajas. Al ser de PVC no se daña con el agua, por lo que sirve para baños y cocinas, a diferencia de la madera.
No. El laminado tiene un núcleo de fibras (HDF) que teme el agua; el vinílico es de PVC y resiste la humedad mucho mejor.
A menudo sí, si está nivelado y firme. Es uno de los motivos de su popularidad en reformas rápidas.
Depende de su capa de uso y del tránsito. Es menos duradero que el porcelánico o la madera, pero un producto de calidad aguanta años en vivienda.
Lámina de caucho sintético muy elástica y duradera, usada para impermeabilizar cubiertas y balsas. Resiste la intemperie, el ozono y los rayos UV durante décadas.
Ver ficha PolímerosLámina textil permeable de fibras sintéticas que separa, filtra, protege y drena en obra civil y edificación. Imprescindible bajo firmes, drenajes y cubiertas.
Ver ficha PolímerosPlástico técnico transparente (PMMA), rígido y muy luminoso. Alternativa al vidrio con gran transparencia y ligereza, aunque más frágil que el policarbonato.
Ver ficha PolímerosTubería de polietileno reticulado, flexible y resistente a temperatura y presión. Estándar en fontanería y suelo radiante por su fiabilidad y facilidad de montaje.
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