Plástico técnico transparente (PMMA), rígido y muy luminoso. Alternativa al vidrio con gran transparencia y ligereza, aunque más frágil que el policarbonato.
El metacrilato (PMMA, polimetilmetacrilato) es un plástico técnico transparente y rígido, uno de los polímeros más presentes en la construcción. Deja pasar más luz que el propio vidrio (en torno al 92 %) y pesa la mitad, lo que lo convierte en una alternativa muy luminosa y ligera para acristalamientos no estructurales.
Su nivel de transparencia y brillo es superior al del vidrio y al del policarbonato, por eso es el favorito en rótulos, expositores y vitrinas. Además resiste bien la intemperie sin amarillear, se corta y pule con facilidad y puede termoformarse para crear piezas curvas. Con una densidad de 1.190 kg/m³ pesa la mitad que el vidrio, lo que simplifica el manejo, el transporte y las fijaciones, y deja pasar en torno al 92 % de la luz visible.
Tiene dos debilidades claras: su superficie es blanda y se raya con facilidad, y es más frágil que el policarbonato ante impactos fuertes, pudiendo astillarse en lugar de deformarse. También es combustible y tiene una dilatación térmica alta —del orden de 0,07 mm por metro y grado— que obliga a dejar holguras en los taladros y juntas para que la lámina pueda moverse sin fisurar.
Domina rótulos, expositores, mamparas, vitrinas y lucernarios. Frente al policarbonato, gana en transparencia y rigidez pero pierde en resistencia al impacto; frente al vidrio laminado, gana en ligereza a costa de rayarse más.
Se trabaja con herramienta convencional, pero conviene usar brocas y hojas específicas para plásticos y avanzar despacio para evitar fisuras y rebabas; los cantos pueden pulirse a fuego o mecánicamente hasta quedar transparentes. Para limpiarlo debe evitarse el alcohol, el amoniaco y los disolventes, que lo agrietan; basta con agua, jabón neutro y un paño suave. En aplicaciones donde la seguridad de las personas sea relevante, conviene comprobar su idoneidad según el CTE DB-SUA frente al riesgo de impacto.
El metacrilato es más transparente, rígido y barato pero frágil; el policarbonato es casi irrompible y aguanta mejor el impacto y la temperatura, aunque se raya y es algo menos transparente.
Sí, deja pasar en torno al 92 % de la luz, algo más que un vidrio convencional, y con menor peso.
Sí, su superficie es blanda y se raya con facilidad. Conviene limpiarlo con paño suave y productos no abrasivos.
Sí, resiste bien la radiación solar sin amarillear, por lo que es habitual en rótulos y lucernarios expuestos.
Para rótulos, expositores, mamparas, lucernarios, vitrinas y protecciones transparentes, donde se valora su transparencia y ligereza.
Lámina de caucho sintético muy elástica y duradera, usada para impermeabilizar cubiertas y balsas. Resiste la intemperie, el ozono y los rayos UV durante décadas.
Ver ficha PolímerosLámina textil permeable de fibras sintéticas que separa, filtra, protege y drena en obra civil y edificación. Imprescindible bajo firmes, drenajes y cubiertas.
Ver ficha PolímerosTubería de polietileno reticulado, flexible y resistente a temperatura y presión. Estándar en fontanería y suelo radiante por su fiabilidad y facilidad de montaje.
Ver ficha PolímerosPlástico técnico transparente, ligero y muy resistente al impacto. Alternativa casi irrompible al vidrio en cubiertas, lucernarios y cerramientos translúcidos.
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