Cerámica de muy baja porosidad cocida a alta temperatura. Pavimento y revestimiento muy resistente, impermeable y de bajo mantenimiento, apto para interior y exterior.
La baldosa porcelánica es una cerámica técnica cocida a muy alta temperatura (más de 1.200 °C) que alcanza una porosidad inferior al 0,5 %. Esa compacidad casi total es la que le da sus prestaciones estrella: una resistencia, una dureza y una impermeabilidad excepcionales.
Al apenas absorber agua y estar muy compactada, el porcelánico resiste el desgaste, el rayado, las manchas, los productos químicos y las heladas. Esto lo hace apto para los usos más exigentes: locales de alto tránsito, exteriores, cocinas y baños, donde otros materiales se deteriorarían.
Esa baja absorción es también la clave de su comportamiento ante heladas: al no retener agua en el poro, no sufre la expansión por congelación que descascarilla a las cerámicas más porosas. En pavimentos conviene fijarse en la resistencia a la abrasión (clases PEI) y, en zonas húmedas y exteriores, en la clase de resbaladicidad exigida por el CTE DB-SUA.
Es uno de los materiales más versátiles: sirve para pavimentos y revestimientos, dentro y fuera, e incluso para fachadas ventiladas y encimeras. Como suelo de interior aparece en la guía sobre qué suelo elegir para tu casa, y a la intemperie en la de pavimentos de exterior. La clave en cada caso es elegir la clase de resbaladicidad adecuada (sobre todo en zonas húmedas y exteriores) y un adhesivo apropiado, ya que su baja porosidad exige un buen mortero cola.
Los grandes formatos y las láminas finas porcelánicas han ampliado aún más sus usos, permitiendo encimeras de una sola pieza, revestimientos de fachada ventilada de gran continuidad visual y suelos con muy pocas juntas. Eso sí, su dureza obliga a cortar con disco de diamante y a trabajar sobre soportes bien nivelados, ya que el material no perdona las irregularidades del fondo.
Es el pavimento y revestimiento cerámico de referencia. Comparte familia con el ladrillo cerámico y la teja cerámica, pero está optimizada para suelos y paredes; frente a la piedra natural, la imita con menor porosidad y mantenimiento.
El porcelánico es un tipo de gres de muy baja porosidad y mayor resistencia. El término gres engloba también cerámicas más porosas y algo menos resistentes.
Sí. Su baja absorción de agua y su resistencia a las heladas lo hacen ideal para terrazas, porches y fachadas ventiladas.
Mucho. Resiste el desgaste, el rayado, las manchas y los productos químicos, por lo que es habitual en locales de alto tránsito.
Depende del acabado. Para zonas húmedas o exteriores hay que elegir una clase de resbaladicidad adecuada según el CTE.
Apenas. Al ser prácticamente impermeable y muy compacto, no absorbe líquidos y se limpia con facilidad.
Pieza cerámica esmaltada para revestir paredes, típica de cocinas y baños. Impermeable, fácil de limpiar y disponible en infinidad de diseños.
Ver ficha CerámicaPieza de relleno (cerámica u hormigón) que se apoya entre las viguetas de un forjado unidireccional. Aligera y encofra el forjado antes de la capa de compresión.
Ver ficha CerámicaPieza cerámica extruida y cocida a muy alta temperatura, muy compacta y de baja absorción de agua. Muy resistente y duradera para fachadas, pavimentos y exteriores.
Ver ficha CerámicaPieza de arcilla cocida empleada en fábricas de muros y cerramientos. Material tradicional, duradero y con buen comportamiento térmico y acústico.
Ver ficha