Lámina impermeabilizante de betún modificado con polímeros (SBS o APP) y armadura de refuerzo. Es la solución más extendida para impermeabilizar cubiertas y terrazas.
La lámina asfáltica es la solución de impermeabilización más extendida en construcción. Se fabrica con betún modificado con polímeros y una armadura interna de refuerzo, y se emplea sobre todo para impermeabilizar cubiertas, terrazas y cimentaciones.
Su base es el betún, un material naturalmente impermeable que se mejora añadiéndole polímeros. Según el polímero hay dos grandes familias: el SBS, un betún elastómero más flexible y elástico, idóneo para climas fríos y soportes con movimiento; y el APP, plastómero, más resistente al calor y a la intemperie, habitual en climas cálidos. En su interior lleva una armadura de poliéster (resistente y elástica) o de fibra de vidrio (estable y económica) que le da resistencia mecánica.
Se aplica normalmente soldándola con soplete sobre el soporte previamente imprimado, lo que le proporciona una adherencia total que evita que el agua circule por debajo si hay una perforación. Lo más habitual es colocar dos capas (bicapa) para mayor seguridad. Su punto débil es la radiación solar: el betún se reseca y agrieta con los años si la lámina queda vista, por lo que debe protegerse con grava, un pavimento o gránulos minerales (láminas autoprotegidas).
Se usa en cubiertas planas e inclinadas, terrazas, balcones, cimentaciones y muros enterrados, así como en la rehabilitación de impermeabilizaciones antiguas, donde su adherencia y su facilidad de reparación con parches resultan muy prácticas. En cubiertas transitables se cubre con el pavimento; en no transitables, con grava.
Es la opción económica y fiable para la mayoría de cubiertas y terrazas, sobre todo en obra nueva y rehabilitación. Si dudas entre sistemas, compáralos en la guía sobre qué impermeabilización elegir, y para el caso concreto de las terrazas, repasa cómo impermeabilizar una terraza. Frente a las láminas sintéticas como el EPDM o el TPO, gana en precio y facilidad de reparación, aunque cede en elasticidad y vida útil. Conviene cuidar la soldadura de los solapes y trabajar con seguridad por el uso del soplete.
Es una lámina impermeabilizante hecha de betún modificado con polímeros y reforzada con una armadura de poliéster o fibra de vidrio. Es la solución más extendida para impermeabilizar cubiertas, terrazas y cimentaciones.
El SBS es un betún elastómero, más flexible y elástico, ideal en climas fríos y donde hay movimientos. El APP es plastómero, más resistente al calor y a la intemperie, habitual en climas cálidos. Ambos mejoran mucho el betún sin modificar.
Entre 15 y 30 años según la calidad, el espesor y la protección. Bien protegida con grava o gránulos minerales dura más, ya que el principal enemigo del betún es la radiación solar, que lo reseca con el tiempo.
Depende. La lámina asfáltica es más económica, conocida y fácil de reparar, con adherencia total. Las sintéticas como el EPDM o el TPO ganan en elasticidad y vida útil. Para terrazas y rehabilitación la asfáltica sigue siendo muy competitiva.
Lámina de caucho sintético muy elástica y duradera, usada para impermeabilizar cubiertas y balsas. Resiste la intemperie, el ozono y los rayos UV durante décadas.
Ver ficha PolímerosLámina textil permeable de fibras sintéticas que separa, filtra, protege y drena en obra civil y edificación. Imprescindible bajo firmes, drenajes y cubiertas.
Ver ficha PolímerosPlástico técnico transparente (PMMA), rígido y muy luminoso. Alternativa al vidrio con gran transparencia y ligereza, aunque más frágil que el policarbonato.
Ver ficha PolímerosTubería de polietileno reticulado, flexible y resistente a temperatura y presión. Estándar en fontanería y suelo radiante por su fiabilidad y facilidad de montaje.
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