Pieza de arcilla cocida empleada en fábricas de muros y cerramientos. Material tradicional, duradero y con buen comportamiento térmico y acústico.
El ladrillo cerámico es uno de los materiales de construcción más antiguos que se siguen utilizando, y mantiene su vigencia por su durabilidad, su comportamiento frente al fuego y su estabilidad química. Se fabrica por cocción de arcillas a temperaturas de 900–1.000 °C.
Existen ladrillos macizos (alta resistencia, fachadas cara vista), perforados (muros de carga) y huecos (tabiquería y trasdosados, más ligeros y aislantes). La elección depende de la función estructural y de las exigencias térmicas y acústicas; la guía de tipos de ladrillos detalla cada variante y sus usos.
La resistencia a compresión varía aproximadamente entre 10 y 30 MPa según la pieza: los macizos y perforados son los más capaces de soportar carga, mientras que los huecos, con mayor porcentaje de perforación, priorizan la ligereza y el aislamiento sobre la resistencia. La calidad de una fábrica depende tanto de la pieza como del aparejo y del grosor y relleno de las juntas de mortero.
Su capacidad de regular la humedad y su inercia térmica contribuyen al confort interior, aunque en cerramientos exteriores suele combinarse con aislamiento específico para cumplir las exigencias actuales del CTE.
La masa de la fábrica aporta además un buen aislamiento acústico frente al ruido aéreo, que mejora con el espesor. Por su porosidad, el ladrillo absorbe agua (entre el 6 y el 15 %), por lo que en exteriores expuestos necesita un revestimiento de protección —enfoscado o mortero—, salvo el cara vista, fabricado para quedar a la intemperie.
Una buena ejecución exige humedecer la pieza antes de colocarla, para que no robe agua al mortero, respetar el aparejo y prever juntas de dilatación en fábricas largas. El mantenimiento es escaso: al tratarse de un material inerte y muy estable, una fábrica bien ejecutada supera con facilidad los 100 años, una de las mayores vidas útiles entre los materiales de construcción, bastando revisar las juntas en cara vista. Su cálculo y ejecución se rigen por el CTE DB-SE-F, la UNE-EN 771-1 y el Eurocódigo 6.
El macizo es el más resistente (fachadas cara vista), el perforado se usa en muros de carga, y el hueco es más ligero y aislante, ideal para tabiquería y trasdosados.
Su resistencia a compresión varía entre 10 y 30 MPa según el tipo de pieza. Los macizos y perforados son los más resistentes; los huecos, los menos.
Tiene una inercia térmica útil, pero en cerramientos exteriores actuales suele combinarse con aislamiento específico para cumplir el CTE.
Sí, su masa le da un buen aislamiento acústico frente al ruido aéreo, especialmente en fábricas de cierto espesor.
Sí. Al ser un material cerámico cocido, es incombustible (Euroclase A1) y ofrece muy buen comportamiento frente al fuego.
Es uno de los materiales más duraderos: una fábrica de ladrillo bien ejecutada puede superar fácilmente los 100 años.
Muy poco. Es un material inerte y estable; en cara vista basta con revisar las juntas de mortero con el tiempo.
En exteriores sí, para protegerlo de la humedad (enfoscado, mortero o revestimiento). El ladrillo cara vista está fabricado para quedar expuesto.
Dos soluciones de fábrica para cerramientos: el hormigón celular es ligero y aislante; el ladrillo cerámico es más resistente y de gran inercia térmica.
Ver comparativaDos materiales de fábrica clásicos: el ladrillo cerámico ofrece mejor inercia y acabado cara vista; el bloque de hormigón es más rápido y económico.
Ver comparativaTabiquería seca frente a la tradicional: el Pladur es rápido y ligero; el ladrillo es más resistente y robusto. Dos formas distintas de levantar una pared.
Ver comparativaDos tejas para cubierta inclinada: la cerámica destaca por su ligereza, durabilidad del color y aspecto tradicional; la de hormigón por su precio, regularidad y resistencia.
Ver comparativaBloque cerámico aligerado frente al ladrillo tradicional: la termoarcilla aísla y soporta carga en una sola hoja; el ladrillo es más versátil, económico y conocido.
Ver comparativaPieza cerámica esmaltada para revestir paredes, típica de cocinas y baños. Impermeable, fácil de limpiar y disponible en infinidad de diseños.
Ver ficha CerámicaCerámica de muy baja porosidad cocida a alta temperatura. Pavimento y revestimiento muy resistente, impermeable y de bajo mantenimiento, apto para interior y exterior.
Ver ficha CerámicaPieza de relleno (cerámica u hormigón) que se apoya entre las viguetas de un forjado unidireccional. Aligera y encofra el forjado antes de la capa de compresión.
Ver ficha CerámicaPieza cerámica extruida y cocida a muy alta temperatura, muy compacta y de baja absorción de agua. Muy resistente y duradera para fachadas, pavimentos y exteriores.
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