Pieza cerámica extruida y cocida a muy alta temperatura, muy compacta y de baja absorción de agua. Muy resistente y duradera para fachadas, pavimentos y exteriores.
El klinker es una pieza cerámica de gama alta, extruida y cocida a temperaturas muy superiores a las del ladrillo común. Ese proceso vitrifica parcialmente la arcilla y da como resultado un material muy compacto, de baja porosidad y altísima durabilidad, idóneo para los usos más exigentes.
La cocción a alta temperatura reduce su absorción de agua y aumenta su resistencia mecánica, a las heladas y a los agentes químicos. Por eso aguanta a la intemperie y en zonas de mucho tránsito sin apenas degradarse.
Su baja absorción (habitualmente inferior al 6 %) es la clave de su resistencia a heladas: al penetrar poca agua, los ciclos de hielo-deshielo apenas lo dañan, a diferencia de cerámicas más porosas que se descascarillan. Esa misma compacidad lo hace resistente a manchas y a productos químicos, por lo que se emplea también en suelos industriales y entornos agresivos.
Se usa en fachadas de ladrillo klinker, pavimentos de exterior, suelos industriales y peldaños, donde otras cerámicas sufrirían. Comparte usos con la baldosa porcelánica, aunque el klinker tiene un carácter más rústico y macizo. Para situarlo entre las demás piezas de fábrica, ayuda la guía de tipos de ladrillos, y como solución a la intemperie la de pavimentos de exterior.
Su baja porosidad obliga a usar morteros y rejuntados específicos de buena adherencia, ya que el material apenas absorbe agua del mortero; tratarlo como cerámica común suele dar fallos de agarre. Conviene prever juntas de dilatación en grandes paños y contar con su peso al diseñar el soporte. A cambio, el mantenimiento es mínimo: basta una limpieza ocasional. Las piezas de fábrica cara vista se rigen por la UNE-EN 771-1 y las baldosas cerámicas por la UNE-EN 14411.
Es la opción cuando priorizas durabilidad y resistencia a la intemperie por encima del precio. Si buscas más variedad estética o menor coste, una cerámica o porcelánico convencional puede bastar.
Es una pieza cerámica extruida y cocida a temperaturas muy altas, lo que la hace muy compacta, de baja porosidad y extremadamente resistente y duradera.
El klinker se cuece a mayor temperatura y resulta mucho más compacto, con menor absorción de agua y mayor resistencia a heladas y desgaste que el ladrillo cerámico común.
Sí, es una de sus grandes ventajas: su baja absorción y su resistencia a heladas lo hacen ideal para fachadas y pavimentos a la intemperie.
Muy poco. Su superficie compacta resiste manchas, humedad y desgaste, por lo que basta una limpieza ocasional.
Cerámica extruida muy compacta frente a porcelánico prensado: el klinker destaca en exterior, fachadas y resistencia química; el porcelánico en variedad estética y precio.
Ver comparativaDos tejas para cubierta inclinada: la cerámica destaca por su ligereza, durabilidad del color y aspecto tradicional; la de hormigón por su precio, regularidad y resistencia.
Ver comparativaPieza cerámica esmaltada para revestir paredes, típica de cocinas y baños. Impermeable, fácil de limpiar y disponible en infinidad de diseños.
Ver ficha CerámicaCerámica de muy baja porosidad cocida a alta temperatura. Pavimento y revestimiento muy resistente, impermeable y de bajo mantenimiento, apto para interior y exterior.
Ver ficha CerámicaPieza de relleno (cerámica u hormigón) que se apoya entre las viguetas de un forjado unidireccional. Aligera y encofra el forjado antes de la capa de compresión.
Ver ficha CerámicaPieza de arcilla cocida empleada en fábricas de muros y cerramientos. Material tradicional, duradero y con buen comportamiento térmico y acústico.
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