Pieza de relleno (cerámica u hormigón) que se apoya entre las viguetas de un forjado unidireccional. Aligera y encofra el forjado antes de la capa de compresión.
La bovedilla es una pieza de relleno que se coloca entre las viguetas de un forjado unidireccional. Su misión es doble: aligerar el peso del forjado y servir de encofrado perdido sobre el que se vierte después la capa de compresión. Para entender dónde encaja, conviene repasar los distintos tipos de forjados que se usan en edificación.
Apoyada entre dos viguetas, la bovedilla cierra el espacio y reduce la cantidad de hormigón necesaria, disminuyendo la carga muerta, un factor clave cuando se compara el peso de los materiales de construcción. Puede ser de cerámica, de hormigón o de EPS cuando se busca aligerar más y mejorar el aislamiento.
El intereje habitual entre viguetas, de 60 a 70 cm, viene marcado por la geometría de la propia bovedilla, por lo que ambas piezas deben ser compatibles. Una vez colocadas todas las bovedillas sobre las viguetas, se monta el mallazo y se vierte el hormigón de la capa superior, que penetra entre piezas formando los nervios resistentes del forjado.
Es un elemento básico de los forjados unidireccionales de la edificación residencial, tanto en obra nueva como en rehabilitación, y también en cubiertas inclinadas y forjados sanitarios.
Las versiones cerámicas y de hormigón son las más extendidas por su economía y disponibilidad, mientras que las de EPS se reservan para forjados donde interesa reducir aún más el peso o aportar algo de aislamiento térmico, por ejemplo en forjados de cubierta o sanitarios sobre cámara ventilada.
Se usa siempre que se ejecuta un forjado de viguetas y bovedillas. No aporta resistencia estructural por sí sola: trabaja junto a las viguetas y la capa de compresión armada, que es la que da rigidez al conjunto.
Durante la obra es una pieza frágil: no debe pisarse directamente antes de hormigonar, ya que puede romperse y provocar caídas; mientras fragua el hormigón, se circula sobre tableros de reparto. Tampoco tiene sentido en forjados de losa maciza, donde no existen viguetas que rellenar.
Es una pieza de relleno que se coloca entre las viguetas de un forjado unidireccional para aligerarlo y servir de encofrado antes de verter la capa de compresión.
No por sí misma. Su función es aligerar y encofrar; la resistencia la aportan las viguetas y la capa de compresión de hormigón armado.
Principalmente de cerámica y de hormigón, y también de poliestireno (EPS) cuando se busca aligerar más y mejorar el aislamiento del forjado.
No conviene: son frágiles y pueden romperse. Hasta que fragua la capa de compresión, hay que circular sobre tableros de reparto.
Pieza cerámica esmaltada para revestir paredes, típica de cocinas y baños. Impermeable, fácil de limpiar y disponible en infinidad de diseños.
Ver ficha CerámicaCerámica de muy baja porosidad cocida a alta temperatura. Pavimento y revestimiento muy resistente, impermeable y de bajo mantenimiento, apto para interior y exterior.
Ver ficha CerámicaPieza cerámica extruida y cocida a muy alta temperatura, muy compacta y de baja absorción de agua. Muy resistente y duradera para fachadas, pavimentos y exteriores.
Ver ficha CerámicaPieza de arcilla cocida empleada en fábricas de muros y cerramientos. Material tradicional, duradero y con buen comportamiento térmico y acústico.
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