Guía

Tipos de ladrillos y cuál elegir

Guía de los tipos de ladrillo: hueco, perforado, macizo, cara vista, refractario y termoarcilla. Para qué sirve cada uno, ventajas y cuál elegir según tu obra.

Equipo Materiapedia · Actualizado en junio de 2026 · ⏱ 8 min de lectura

El ladrillo es el material de albañilería por excelencia, pero no todos son iguales: elegir el tipo correcto determina si un muro aísla, soporta carga, queda visto o resiste el fuego. Usar un ladrillo hueco donde debería ir uno perforado, o uno común donde hace falta refractario, es un error que se paga caro en seguridad y en mantenimiento.

En esta guía repasamos los tipos de ladrillo más habituales —hueco, perforado, macizo, cara vista, refractario y termoarcilla—, explicamos para qué sirve cada uno, sus ventajas y debilidades, y te ayudamos a elegir según la función del muro y tu obra. Al final tendrás claro qué pedir y cuántas piezas necesitas.

Resumen rápido

  • Tabiques interiores: ladrillo hueco (ligero y económico).
  • Muros de carga y fachada: ladrillo perforado o macizo.
  • Fachada vista sin revestir: ladrillo cara vista.
  • Hornos, chimeneas y barbacoas: ladrillo refractario.
  • Cerramiento que aísle en una sola hoja: termoarcilla.
Macizoresistente, pesadoPerforadohuecos verticalesHuecoligero, para tabiques
Tipos de ladrillo. Del macizo (resistente, pesado) al hueco (ligero, para tabiquería); las perforaciones reducen peso y mejoran el aislamiento, pero también la capacidad estructural.

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Datos clave

  • El ladrillo hueco no es estructural: solo para tabiques y particiones.
  • El perforado y el macizo sí soportan carga.
  • El cara vista tiene baja absorción para resistir la intemperie sin revestir.
  • La termoarcilla aísla y resiste a la vez, simplificando el cerramiento.
  • El refractario soporta altas temperaturas; los demás, no.
  • La cerámica es incombustible (Euroclase A1) en todos los casos.

Ladrillo hueco

El ladrillo cerámico hueco (sencillo, doble o triple) tiene perforaciones horizontales que lo hacen ligero y económico. Es el rey de la tabiquería interior: particiones que no soportan carga, como las que separan habitaciones.

Su gran ventaja es el precio y la facilidad de colocación, ya que pesa poco y se maneja rápido. A cambio, su resistencia mecánica es baja y nunca debe usarse en muros estructurales ni para colgar cargas pesadas sin refuerzo. El hueco doble es el formato más habitual para tabiques de vivienda.

Ladrillo perforado

El ladrillo perforado tiene perforaciones verticales y una resistencia mucho mayor, por lo que es el habitual en muros de carga y fachadas. El conocido “panal” o perforado de medio pie es la base de millones de cerramientos.

Combina buena resistencia con un peso razonable y una colocación ágil, lo que lo convierte en el ladrillo estructural más versátil. Suele revestirse después (enfoscado, monocapa o trasdosado), ya que su acabado no está pensado para quedar visto.

Ladrillo macizo

Sin apenas huecos, el ladrillo macizo es el más resistente y duradero de todos. Se usa en muros estructurales exigentes, muros vistos rústicos y donde se requiere gran capacidad de carga, resistencia al fuego o a la intemperie.

Su contrapartida son el peso y el precio: necesita más material y más esfuerzo de colocación. Es el ladrillo tradicional de la construcción antigua y sigue siendo insustituible cuando la resistencia manda.

Ladrillo cara vista

El ladrillo cara vista es un ladrillo de acabado cuidado y baja absorción pensado para quedar a la vista en fachadas y muros sin revestir. Aporta el aspecto clásico del ladrillo y resiste muy bien las heladas y la lluvia gracias a su porosidad reducida.

Se fabrica en multitud de colores, texturas y formatos, lo que permite acabados muy variados. Como queda visto, conviene subir el margen de compra al 10 % y adquirir todo del mismo lote y tono, para evitar diferencias de color entre piezas.

Termoarcilla y bloques cerámicos

La termoarcilla es un bloque cerámico aligerado, con arcilla porosa y perforaciones verticales, que aísla y soporta carga a la vez. Esto permite levantar fachadas de una sola hoja en lugar del clásico doble muro con cámara y aislante, agilizando la obra.

Es una evolución pensada para mejorar el comportamiento térmico frente al ladrillo tradicional. Aun así, según la zona climática puede necesitar una capa de aislante adicional para cumplir el CTE, igual que otros sistemas de fábrica.

Formatos y dimensiones del ladrillo

Además del tipo, el formato del ladrillo influye en cuántas piezas necesitas y en el grosor del muro. El ladrillo métrico más común mide del orden de 24 × 11,5 × según el grueso, y su colocación define el espesor: de soga (cara larga vista, ~11,5 cm, el medio pie), de tizón (cara corta, ~24 cm, un pie) o de panderete (de canto, para tabiques muy ligeros).

Conocer el formato real es imprescindible para calcular bien, porque las piezas por metro cuadrado cambian con el tamaño y el modo de colocación, y con el grosor de la junta de mortero (normalmente alrededor de 1 cm). Por eso, antes de hacer el pedido, conviene confirmar las dimensiones exactas del ladrillo elegido y, a partir de ahí, estimar las piezas con margen para roturas y cortes en esquinas y huecos.

Comparativa de tipos de ladrillo

TipoResistenciaUso principalLadrillos/m² (aprox.)
Hueco dobleBajaTabiques~30
Perforado (½ pie)AltaCarga y fachada~50
Cara vista (½ pie)AltaFachada vista~60
Macizo (½ pie)Muy altaMuros estructurales~75

Compara la tabiquería de ladrillo con la alternativa en seco.

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Errores comunes al elegir el ladrillo

  • Usar ladrillo hueco en un muro de carga: no tiene resistencia para ello y es un riesgo estructural.
  • Poner ladrillo común visto: absorbe agua y se degrada con las heladas; para eso está el cara vista.
  • Olvidar el aislamiento: el ladrillo convencional aísla poco; necesita su capa de aislante en el cerramiento.
  • No subir el margen en cara vista, donde importan el tono y el lote.
  • Usar ladrillo normal en una chimenea u horno, donde hace falta refractario.
  • No comprobar el formato real al calcular las piezas por metro cuadrado.

Cuándo elegir cada ladrillo

  • Hueco: tabiques y particiones interiores sin carga.
  • Perforado: muros de carga y fachadas que se van a revestir.
  • Cara vista: fachadas y muros que quedan vistos.
  • Macizo: máxima resistencia, muros estructurales o vistos rústicos.
  • Termoarcilla: cerramiento de una sola hoja con buen comportamiento térmico.
  • Refractario: hornos, chimeneas y barbacoas.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipos de ladrillo existen?

Hueco (tabiques), perforado (carga y fachada), macizo (muy resistente), cara vista (acabado), refractario (altas temperaturas) y termoarcilla (aligerado que aísla).

¿Qué ladrillo se usa para un tabique?

El hueco, por ser ligero, económico y fácil de colocar. No es estructural.

¿Qué ladrillo es el más resistente?

El macizo, seguido del perforado. El hueco no sirve para cargas.

¿Qué es el ladrillo cara vista?

Un ladrillo de acabado cuidado y baja absorción para quedar visto en fachadas sin revestir.

¿Ladrillo o termoarcilla?

El ladrillo es versátil pero aísla poco; la termoarcilla aísla y resiste en una sola hoja.

¿Cuántos ladrillos por m²?

Unos 30 en tabique hueco, 50 en perforado de ½ pie y 60 en cara vista. Calcúlalo con la herramienta.

¿Qué es un muro de medio pie?

Un muro de un ladrillo de espesor colocado de soga (~11,5 cm); el de un pie tiene el doble.

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Conclusión

El mejor ladrillo es el que encaja con la función del muro: hueco para tabiques, perforado o macizo para carga, cara vista para fachadas vistas, refractario para el fuego y termoarcilla cuando quieres que el cerramiento aísle por sí mismo. Define primero qué tiene que hacer el muro —cerrar, soportar, decorar, aislar o resistir el calor— y la elección del ladrillo se vuelve evidente.

Recuerda que el ladrillo convencional aísla poco y casi siempre necesita su capa de aislante, y que en cara vista conviene comprar de más y del mismo lote. Cuando lo tengas claro, calcula las piezas con la calculadora de ladrillos, estima el mortero con la calculadora de mortero y repasa la ficha del ladrillo cerámico.

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