Dos vidrios de seguridad: el templado es más resistente y al romper se deshace en trozos pequeños; el laminado retiene los fragmentos en su lámina.
El punto azul señala la opción que destaca en cada propiedad.
Las principales diferencias entre Vidrio templado y Vidrio laminado son:
| Material | Precio aprox. |
|---|---|
| Vidrio templado | 40–80 €/m² |
| Vidrio laminado | 50–100 €/m² |
Precios orientativos solo del material (sin IVA ni instalación). Varían según zona, proveedor y cantidad.
| Proyecto | Mejor opción |
|---|---|
| Mampara de ducha | Vidrio templado |
| Suelo de vidrio | Vidrio laminado |
| Barandilla | Vidrio laminado |
| Puerta de vidrio | Vidrio templado |
| Ventana con aislamiento acústico | Vidrio laminado |
Vidrio templado y vidrio laminado son los dos vidrios de seguridad que exige el CTE en muchas situaciones. Se confunden con frecuencia, pero protegen de forma distinta y conviene no equivocarse al pedirlos.
La clave está en cómo se comporta cada uno al romper: el templado estalla en trozos pequeños y poco cortantes, mientras que el laminado retiene los fragmentos pegados a su lámina. Esa diferencia determina dónde es seguro usar uno u otro. Para situarlos dentro del conjunto, te será útil la guía sobre tipos de vidrio.
El vidrio templado se somete a un tratamiento térmico (calentamiento por encima de 600 ºC y enfriamiento rápido) que genera tensiones internas y lo vuelve unas cuatro o cinco veces más resistente al impacto y a la flexión que un vidrio recocido del mismo espesor. Soporta también mayores choques térmicos. Al romper estalla por completo en trozos pequeños y de aristas romas, lo que reduce el riesgo de corte, pero deja el hueco totalmente desprotegido. No admite cortes, taladros ni biselados posteriores: todo el mecanizado debe hacerse antes del templado, por lo que se fabrica a medida con los cantos ya elaborados. Su fabricación se rige por la norma UNE-EN 12150.
El vidrio laminado une dos o más lunas mediante una o varias láminas intermedias de butiral de polivinilo (PVB). Si se rompe, los fragmentos quedan adheridos a esa lámina y el conjunto mantiene la barrera, lo que lo hace idóneo allí donde hay riesgo de caída de personas u objetos. Además, el PVB amortigua las vibraciones, mejora el aislamiento acústico y filtra prácticamente la totalidad de la radiación ultravioleta, frenando la decoloración de mobiliario y suelos. Como contrapartida, parte de un precio más alto. Su fabricación se rige por la norma UNE-EN ISO 12543.
La diferencia clave no es solo cuánto aguanta cada vidrio, sino qué ocurre después de romperse. El templado prioriza minimizar el daño por corte —de ahí su uso en mamparas, puertas y electrodomésticos—, pero al desintegrarse deja el vano abierto. El laminado prioriza que el vidrio roto permanezca en su sitio, manteniendo la función de cierre o de protección anticaída. Ambos se clasifican según su comportamiento frente al impacto pendular de la norma UNE-EN 12600, y el CTE DB-SUA exige una u otra clase de vidrio de seguridad en función del riesgo de cada hueco. Por eso, en barandillas, antepechos, suelos y techos de vidrio el laminado suele ser obligado, mientras que el templado basta donde el riesgo es de impacto pero no de caída de personas.
Usa templado en mamparas, puertas de vidrio, mobiliario y electrodomésticos, donde prima la resistencia al impacto. Recurre al laminado en suelos, techos, barandillas y antepechos, donde el vidrio no debe caer, o cuando busques aislamiento acústico —tema que ampliamos en la guía de tipos de aislamiento acústico— o protección antirrobo. Para máxima seguridad se combina en el templado laminado, que suma la resistencia del primero y la retención de fragmentos del segundo; es la solución habitual en suelos de vidrio transitables.
El templado gana en resistencia al impacto; el laminado, en seguridad tras la rotura y acústica. Fichas: vidrio templado y vidrio laminado.
Para máxima seguridad se usa el templado laminado, que combina ambos.
Vidrio sometido a un tratamiento térmico que multiplica su resistencia. Vidrio de seguridad que, al romperse, se fragmenta en trozos pequeños y poco cortantes.
Ver ficha completa VidrioDos o más lunas de vidrio unidas por láminas plásticas (PVB). Vidrio de seguridad que, al romperse, queda adherido a la lámina y no se desprende.
Ver ficha completaEl templado es más resistente y rompe en trozos pequeños; el laminado puede romperse pero los fragmentos quedan pegados a su lámina, evitando desprendimientos.
Depende del riesgo. El laminado evita que el vidrio caiga (mejor en suelos y techos); el templado reduce el daño al romperse en trozos pequeños.
El laminado, gracias a la lámina de PVB que amortigua las vibraciones.
Sí, el vidrio templado laminado une las ventajas de ambos: máxima resistencia y retención de fragmentos. Es lo habitual en suelos de vidrio.
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