Pavimento clásico de áridos pulidos frente a revestimiento continuo moderno: el terrazo destaca por su durabilidad y se repule; el microcemento por su estética sin juntas y reformar sin obra.
El punto azul señala la opción que destaca en cada propiedad.
Las principales diferencias entre Terrazo y Microcemento son:
| Material | Precio aprox. |
|---|---|
| Terrazo (colocado) | 30–70 €/m² |
| Microcemento (aplicado) | 60–120 €/m² |
Precios orientativos solo del material (sin IVA ni instalación). Varían según zona, proveedor y cantidad.
| Proyecto | Mejor opción |
|---|---|
| Portal o zona común | Terrazo |
| Reforma de piso sin obra | Microcemento |
| Look moderno continuo | Microcemento |
| Suelo de alto tránsito | Terrazo |
| Rehabilitación clásica | Terrazo |
El terrazo y el microcemento son dos suelos de base cementosa con resultados muy distintos: uno es un pavimento clásico de áridos pulidos y el otro, un revestimiento continuo moderno que triunfa en reformas.
Aunque comparten raíz cementosa, su lógica es opuesta. El terrazo es un material consolidado en zonas comunes y de paso por su robustez; el microcemento es una respuesta reciente a la demanda de acabados continuos sin demoler lo existente. Hoy ambos conviven en proyectos de diseño. Si aún no tienes claro el pavimento, te ayudará repasar qué suelo elegir para tu casa.
El terrazo, en baldosa o continuo pulido, es un pavimento de áridos de mármol o granito aglomerados con cemento (regulado por la norma UNE-EN 13748). Resiste muchísimo el desgaste y tiene la ventaja de poder repulirse para renovarlo cuantas veces haga falta: basta con un nuevo lijado y abrillantado para recuperar el aspecto de un suelo envejecido sin levantarlo. Por eso es la opción clásica de portales, zonas comunes y suelos de alto tránsito. Su estética de granos de árido vive hoy cierto renacimiento, aunque su colocación suele requerir más obra y, en versión continua, juntas de dilatación.
El microcemento es un revestimiento continuo de apenas 2 a 3 mm de espesor que se aplica a llana en varias capas finas sobre el suelo existente sin demoler (cerámica, terrazo, solera de hormigón o incluso paredes). Logra un acabado monolítico y moderno sin juntas, lo que reduce la suciedad acumulada y facilita la limpieza. A cambio, ofrece una resistencia media, inferior a la del terrazo, y depende por completo de un soporte firme y estable: si el sustrato se mueve o fisura, el microcemento lo acusará. Por su mínimo espesor apenas recrece el nivel del suelo, una ventaja en reformas donde no se quiere tocar puertas ni rodapiés.
En precio, el terrazo colocado se mueve en torno a 30–70 €/m² según formato y acabado, mientras que el microcemento aplicado ronda los 60–120 €/m², ya que es un trabajo muy artesanal y dependiente de la mano de obra especializada. El terrazo continuo exige obra (vertido, fraguado, pulido y cristalizado), por lo que conviene en obra nueva o rehabilitaciones profundas; el formato en baldosa permite una instalación más rápida. El microcemento, en cambio, brilla en reformas: al ir encima de lo existente evita escombros, demoliciones y los plazos asociados, aunque requiere una preparación cuidadosa del soporte y respetar los tiempos de curado entre capas. Ambos sistemas necesitan un sellado final —el terrazo para no mancharse y el microcemento mediante resellado periódico (cada pocos años en zonas húmedas o de paso) para mantener su impermeabilidad y resistencia. Un error frecuente es esperar del microcemento la dureza del terrazo o aplicarlo sobre una base inestable.
Para alto tránsito y durabilidad, el terrazo es insuperable. Para un acabado moderno reformando sin obra, el microcemento es más práctico.
El terrazo moderno y el microcemento conviven hoy en proyectos de diseño.
Pavimento formado por áridos (mármol, granito) embebidos en cemento o resina y pulidos. Muy resistente y duradero, clásico en zonas comunes y rehabilitación.
Ver ficha completa MorterosRevestimiento continuo de base cemento de pocos milímetros que se aplica sobre suelos y paredes existentes. Acabado moderno y sin juntas.
Ver ficha completaEl terrazo destaca por su durabilidad y porque se repule; el microcemento por su estética continua y por reformar sin obra. Para alto tránsito, terrazo; para un look moderno en reforma, microcemento.
El terrazo, con diferencia: resiste mejor el desgaste y el alto tránsito, y puede repulirse para renovarlo. El microcemento tiene una resistencia media y necesita resellado.
El microcemento, que se aplica sobre el suelo existente sin demoler. El terrazo suele requerir más obra, salvo formatos en baldosa.
El microcemento, por su acabado continuo y monolítico. El terrazo tiene un aspecto más clásico de granos de árido, aunque hoy vive cierto renacimiento estético.
Piedra natural noble frente a cerámica técnica que la imita: el mármol aporta autenticidad y prestigio; el porcelánico, resistencia, impermeabilidad y bajo mantenimiento.
Ver comparativaRevestimiento continuo frente a baldosa cerámica: el microcemento ofrece un acabado sin juntas y moderno; el porcelánico, máxima resistencia y durabilidad.
Ver comparativaSuelo de madera frente a cerámica: la tarima aporta calidez y confort; el porcelánico es más resistente, impermeable y apto para cualquier estancia.
Ver comparativaMadera natural frente a pavimento de PVC: la tarima aporta calidez auténtica; el vinílico gana en resistencia al agua, precio y facilidad de instalación.
Ver comparativa