Tablero (aglomerado, MDF o contrachapado) recubierto con una fina chapa de madera natural. Aporta el aspecto de la madera maciza a un coste mucho menor.
El tablero rechapado es un tablero derivado de la madera —aglomerado, MDF o contrachapado— recubierto con una fina chapa de madera natural. Combina así el aspecto noble de la madera maciza con la estabilidad y el precio de los tableros.
La chapa se obtiene laminando troncos al desenrollo o al corte plano, en espesores que suelen rondar las pocas décimas de milímetro. Es, junto a la melamina, uno de los acabados habituales sobre los distintos tipos de tableros de madera. Por eso aprovecha la imagen de la madera maciza con una mínima cantidad de madera noble, lo que abarata mucho el producto sin renunciar al aspecto natural. Se rige por las normas UNE-EN 13986 y UNE-EN 14322.
El núcleo aporta estabilidad dimensional y bajo coste, mientras que la chapa de madera real da el acabado, con la veta y el color de la especie elegida. Como la chapa es madera auténtica, se barniza y trata igual que la madera maciza.
El despiece de la chapa permite componer las caras con distintos dibujos —a la inglesa, a la rústica o en espejo—, lo que define el carácter del tablero. En la cara oculta se aplica una contrachapa de equilibrio que compensa tensiones y evita que la pieza alabee con los cambios de humedad.
Domina en mobiliario y ebanistería, puertas, frentes y revestimientos de interior, donde se busca el aspecto de la madera noble sin su precio.
También es muy habitual en carpintería decorativa y en frentes de armario, donde la continuidad de la veta entre piezas aporta un acabado de gama alta. En reacción al fuego es Euroclase D, como el resto de derivados combustibles de la madera.
Es ideal para carpintería de interior de aspecto noble y económica. No sirve para exterior ni zonas húmedas, y hay que lijarlo con cuidado para no atravesar la chapa. Para resistencia y durabilidad estructural, la madera maciza sigue siendo superior.
Conviene rematar siempre los cantos con su correspondiente chapa o cubrecantos para que el conjunto parezca macizo y se proteja el núcleo. Y, como es madera real, admite ser restaurado: un lijado muy suave y un nuevo barniz devuelven el aspecto original sin sustituir la pieza.
Es un tablero de aglomerado, MDF o contrachapado recubierto con una fina lámina de madera natural, que le da el aspecto de la madera maciza a un coste mucho menor.
Sí. El rechapado solo tiene madera real en la chapa exterior; el núcleo es un tablero derivado. Es más económico y estable, pero menos resistente y sensible a la humedad.
Sí, como la madera maciza, porque la chapa es madera natural. Hay que lijar con mucho cuidado para no atravesar la fina capa de chapa.
No. El tablero rechapado es para interior; la humedad daña tanto la chapa como el núcleo. Para exterior se necesitan otros materiales.
Para tarima de exterior: la madera termotratada ofrece madera natural estable; el WPC (composite) imita la madera con un mantenimiento mínimo y máxima resistencia al agua.
Ver comparativaCarpintería de madera frente a PVC para ventanas: la madera aporta calidez y nobleza; el PVC gana en aislamiento, precio y nulo mantenimiento.
Ver comparativaMaterial vegetal de crecimiento muy rápido, ligero y sorprendentemente resistente. Alternativa sostenible para suelos, estructuras ligeras y revestimientos.
Ver ficha MaderaTablero de chapas de madera encoladas con las fibras cruzadas. Resistente, estable y versátil, muy usado en estructura ligera, mobiliario y encofrados.
Ver ficha MaderaMadera estructural formada por láminas encoladas en la misma dirección. Permite vigas y pórticos de gran luz, ligeros, renovables y de estética cálida.
Ver ficha MaderaPaneles macizos formados por capas de tablas encoladas en direcciones cruzadas. Material estructural renovable que almacena CO₂ y permite construcción industrializada en seco.
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