Tablero de fibras de madera de densidad media con superficie lisa y homogénea. Ideal para muebles, lacados y mecanizados de precisión en interiores secos.
El tablero MDF (Medium Density Fibreboard) se fabrica desfibrando madera hasta obtener fibras muy finas que se prensan con resina a alta presión. El resultado es un tablero de densidad media con una superficie lisa, uniforme y sin vetas ni nudos, ideal para acabados.
Al no tener dirección de fibra ni poros visibles, el MDF se puede fresar, perfilar y lacar con una calidad que ningún otro de los tipos de tableros de madera alcanza. Por eso es el material estrella de los frentes de cocina lacados, las molduras y las puertas, aunque para la superficie de trabajo conviene repasar qué material elegir en la encimera de cocina, donde el MDF no compite. Sus cantos admiten formas decorativas sin que aparezcan astillas, lo que permite molduras y perfiles que en madera maciza requerirían mucho más trabajo. Su densidad homogénea (650–850 kg/m³) y su ausencia de nudos lo hacen muy estable dimensionalmente y predecible en el corte.
El MDF estándar absorbe agua con facilidad y se hincha de forma irreversible. Existe el MDF hidrófugo (de color verdoso) para zonas con humedad puntual, pero ni siquiera este es apto para exteriores ni para mojado continuo. Conviene además pretaladrar cerca de los cantos para que no se abran al atornillar, ya que el núcleo de fibras tiene poca capacidad de agarre en esa dirección. Por su sensibilidad al agua y su falta de resistencia a flexión elevada, nunca debe emplearse como elemento estructural.
Es la mejor opción para mobiliario, puertas y molduras lacadas en interiores secos. Frente al OSB y al contrachapado, gana en acabado y mecanizado pero pierde en resistencia y humedad, por lo que no debe usarse como elemento estructural.
El MDF se fabrica con resinas que pueden emitir formaldehído, por lo que conviene elegir tableros de baja emisión clasificados E1 o E0, hoy el estándar en mobiliario de interior. Al cortarlo o fresarlo genera un polvo muy fino que se mantiene en suspensión; es imprescindible trabajar con aspiración y mascarilla para protegerse de la inhalación. Bien seleccionado y bien rematado en los cantos, es un material económico, versátil y de acabado inmejorable para el interior.
El MDF tiene un acabado liso ideal para muebles y lacados, pero se hincha con la humedad; el OSB es estructural y resiste mejor el agua. Resuelven necesidades opuestas.
Mal. El MDF estándar absorbe agua y se hincha. Existe el MDF hidrófugo (MDF-H), pero tampoco es apto para exteriores ni zonas mojadas.
Sí, es su gran ventaja. Su superficie lisa y sin poro permite lacados de gran calidad, por eso se usa tanto en frentes de cocina y mobiliario.
No. Tiene una resistencia a flexión media y se usa para muebles y carpintería, no para elementos que soporten cargas.
Puede emitir formaldehído según el tipo de resina. Conviene elegir tableros de baja emisión (E1 o E0) y usar protección al cortarlo por el polvo fino.
Dos tableros para mobiliario: el aglomerado es más económico y ligero; el MDF tiene mejor acabado y se mecaniza y laca mucho mejor.
Ver comparativaPara tarima de exterior: la madera termotratada ofrece madera natural estable; el WPC (composite) imita la madera con un mantenimiento mínimo y máxima resistencia al agua.
Ver comparativaCarpintería de madera frente a PVC para ventanas: la madera aporta calidez y nobleza; el PVC gana en aislamiento, precio y nulo mantenimiento.
Ver comparativaDos opciones de mobiliario que se confunden: la melamina viene ya recubierta y lista; el MDF es un núcleo liso que se laca o recubre a medida.
Ver comparativaDos tableros derivados de la madera con usos muy distintos: el OSB destaca en resistencia estructural y humedad, el MDF en acabado fino y mecanizado.
Ver comparativaMaterial vegetal de crecimiento muy rápido, ligero y sorprendentemente resistente. Alternativa sostenible para suelos, estructuras ligeras y revestimientos.
Ver ficha MaderaTablero de chapas de madera encoladas con las fibras cruzadas. Resistente, estable y versátil, muy usado en estructura ligera, mobiliario y encofrados.
Ver ficha MaderaMadera estructural formada por láminas encoladas en la misma dirección. Permite vigas y pórticos de gran luz, ligeros, renovables y de estética cálida.
Ver ficha MaderaPaneles macizos formados por capas de tablas encoladas en direcciones cruzadas. Material estructural renovable que almacena CO₂ y permite construcción industrializada en seco.
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