Guía

Aerotermia: qué es y cómo funciona

Qué es la aerotermia y cómo funciona la bomba de calor aire-agua: COP y SCOP, calefacción, ACS y frío, con qué emisores combina, ventajas e inconvenientes.

Equipo Materiapedia · Actualizado en junio de 2026 · ⏱ 19 min de lectura

La aerotermia se ha convertido en pocos años en la gran protagonista de la climatización de las viviendas en España. Detrás de ese nombre técnico hay una idea sencilla y muy potente: aprovechar la energía gratuita que contiene el aire exterior para calentar la casa, producir agua caliente y, si se desea, refrescarla en verano, consumiendo para ello una fracción de la energía que gastaría un sistema tradicional. No quema gas ni gasóleo, no necesita chimenea y funciona con electricidad, lo que la convierte en una pieza clave de la rehabilitación energética y de la obra nueva eficiente.

En esta guía explicamos qué es la aerotermia y cómo funciona una bomba de calor aire-agua paso a paso, qué significan el COP y el SCOP y por qué son las cifras que de verdad importan, qué puede darte el equipo —calefacción, agua caliente sanitaria y frío—, con qué emisores combina mejor (suelo radiante, fancoils y radiadores de baja temperatura) y cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes. Sobre todo, insistiremos en una idea que lo cambia todo: la aerotermia rinde de maravilla en una casa bien aislada y se vuelve cara y decepcionante en una casa con fugas, así que el aislamiento es tan importante como la propia máquina.

Resumen rápido

  • La aerotermia extrae calor gratuito del aire exterior con una bomba de calor aire-agua y solo paga la electricidad para moverlo.
  • Su eficiencia se mide con el COP/SCOP: un COP de 4 entrega 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico consumido.
  • Un solo equipo puede dar calefacción, agua caliente sanitaria (ACS) y refrigeración en verano.
  • Rinde mejor a baja temperatura, así que su pareja ideal es el suelo radiante, los fancoils o los radiadores de baja temperatura.
  • El aislamiento de la vivienda es imprescindible: reduce la demanda, mantiene el agua templada y dispara el rendimiento.

La aerotermia es solo uno de los sistemas posibles. Compárala con el resto para acertar con tu vivienda.

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Datos clave

  • La aerotermia no genera calor quemando nada: lo traslada desde el aire exterior usando un ciclo de refrigeración a la inversa.
  • Su rendimiento (COP/SCOP) está habitualmente entre 3 y 5, frente al 1:1 de una resistencia eléctrica.
  • El COP sube cuanto más baja es la temperatura del agua y cuanto más templado es el aire exterior.
  • Con un único equipo se cubren tres servicios: calefacción, ACS y frío, integrando lo que antes exigía varias máquinas.
  • Los emisores de baja temperatura (suelo radiante, fancoils, radiadores de baja temperatura) exprimen su eficiencia.
  • Usa refrigerantes como el R-32 o el R-290 (propano), de menor impacto ambiental que los antiguos.
  • Una vivienda bien aislada permite agua a menor temperatura, equipos más pequeños y un COP estacional más alto.

Qué es la aerotermia

La aerotermia es la energía térmica contenida en el aire que nos rodea, y por extensión llamamos así al sistema que la aprovecha para climatizar una vivienda. Aunque fuera haga frío, el aire exterior sigue conteniendo energía aprovechable; una bomba de calor aire-agua es capaz de captar ese calor de baja temperatura, concentrarlo y entregarlo dentro de casa a la temperatura útil que necesitan los emisores. Por eso se considera una energía renovable: la mayor parte de la energía que entrega procede del ambiente y es gratuita, y solo una fracción —la electricidad que mueve el equipo— se compra.

La diferencia esencial con una caldera es que la aerotermia no produce calor, lo transporta. Una caldera de gas o una resistencia eléctrica fabrican calor a partir de un combustible o de electricidad, con un rendimiento que como mucho llega al 100 %. Una bomba de calor, en cambio, actúa como una bomba que mueve energía de un sitio a otro, y por eso puede entregar mucho más calor del que consume en electricidad. Esa es la clave de su eficiencia y la razón por la que un mismo kWh eléctrico rinde en aerotermia tres o cuatro veces más que en cualquier sistema que queme o resista. A cambio, necesita electrónica de control, un compresor y un circuito de refrigerante, lo que encarece el equipo frente a una caldera sencilla.

Cómo funciona la bomba de calor aire-agua

El corazón de la aerotermia es un ciclo de refrigeración idéntico al de un frigorífico, pero funcionando en sentido útil para calentar. Un fluido especial, el refrigerante, recorre un circuito cerrado cambiando de estado —de líquido a gas y de gas a líquido— para captar calor en un punto y soltarlo en otro. Lo sorprendente es que, jugando con la presión, se puede obligar a ese refrigerante a absorber calor de un aire frío y a cederlo después a un agua más caliente, algo que parece contradecir la intuición pero que es pura termodinámica.

El ciclo tiene cuatro etapas que se repiten una y otra vez. En el evaporador, situado en la unidad exterior, el refrigerante a baja presión y muy frío absorbe el calor del aire exterior y se evapora. Ese gas pasa al compresor, que lo comprime y, al subir su presión, eleva mucho su temperatura: aquí es donde se consume la electricidad. El gas caliente llega al condensador, donde cede su calor al agua del circuito de calefacción y ACS, condensándose de nuevo en líquido. Por último, la válvula de expansión baja bruscamente su presión, lo enfría y lo deja listo para volver al evaporador y empezar de nuevo. En el camino se han movido muchos más kilovatios de calor de los que ha consumido el compresor: esa es la magia del ciclo.

Etapa del cicloQué ocurreDónde
EvaporadorEl refrigerante absorbe calor del aire exterior y se evaporaUnidad exterior
CompresorComprime el gas y eleva su temperatura (consume electricidad)Unidad exterior
CondensadorCede el calor al agua del circuito y se condensaUnidad interior
Válvula de expansiónBaja la presión y enfría el refrigerante para reiniciarCircuito interno

La mayoría de equipos domésticos son aire-agua: captan calor del aire y lo entregan a un circuito de agua que alimenta suelo radiante, fancoils o radiadores y un acumulador de ACS. Suelen presentarse en formato monobloc (todo el circuito de refrigerante va en la unidad exterior y al interior solo entra agua) o partido o bibloc (el refrigerante circula entre la unidad exterior y un módulo interior). En verano, el ciclo se invierte y la misma máquina extrae calor del interior para expulsarlo fuera, produciendo agua fría para refrigerar.

COP y SCOP: la eficiencia que de verdad importa

Toda la ventaja de la aerotermia se resume en un número: el COP (coeficiente de rendimiento, Coefficient of Performance). El COP es la relación entre el calor que entrega la bomba y la electricidad que consume para ello. Un COP de 4 significa que por cada kWh eléctrico que pagas, el equipo entrega 4 kWh de calor: uno procede de la electricidad y los otros tres, del aire exterior gratuito. Frente al rendimiento 1:1 de una resistencia eléctrica o al rendimiento de combustión de una caldera, multiplicar por tres o cuatro la energía pagada explica por qué la aerotermia gana siempre en consumo.

El COP, sin embargo, es un valor puntual: depende de las condiciones de ese momento, sobre todo de la temperatura del aire exterior y de la del agua que produce. Para comparar equipos de forma justa se usa el SCOP (Seasonal COP), que promedia el rendimiento a lo largo de toda la temporada de calefacción, mezclando los días suaves con los más fríos. El SCOP es la cifra realista, la que conviene mirar en la etiqueta energética, porque refleja cómo se comportará el equipo durante todo el invierno y no en su mejor instante. Para refrigeración existen los equivalentes EER y SEER. Como regla práctica, cuanto más baja sea la temperatura del agua y más templado el aire exterior, mayor será el COP; por eso la aerotermia y la baja temperatura son inseparables.

Temperatura del aguaEmisor típicoCOP orientativo
30-35 °CSuelo radianteMuy alto (4,5-5)
40-45 °CFancoils / radianteAlto (4)
45-55 °CRadiador de baja temperaturaMedio-alto (3-3,5)
65-75 °CRadiador estándarBajo (2-2,5)

Qué da la aerotermia: calefacción, ACS y frío

La gran baza de la aerotermia es que un solo equipo resuelve lo que antes exigía varias máquinas distintas. En invierno funciona como calefacción, enviando agua templada a los emisores para reponer el calor que la vivienda pierde. Durante todo el año puede producir agua caliente sanitaria (ACS), calentando un acumulador desde el que se abastecen grifos y duchas; al hacerlo también con el ciclo de bomba de calor, el ACS sale mucho más barato que con una resistencia o una caldera. Y en verano, invirtiendo el ciclo, da refrigeración, llevando agua fría a los fancoils o, con limitaciones, al suelo radiante en modo refrescante.

Esta integración de funciones es uno de los motivos de su éxito. Sustituir una caldera de gas y un aire acondicionado independiente por una única bomba de calor simplifica la instalación, reduce el mantenimiento y aprovecha la misma máquina durante los doce meses del año. Conviene matizar el modo frío: el suelo radiante refrescante atempera el ambiente y quita la sensación de bochorno, pero no deshumidifica ni baja la temperatura tan rápido como un fancoil o un split, por lo que en zonas muy cálidas o húmedas suele combinarse con fancoils. Si quieres ver cómo encaja la aerotermia entre el resto de sistemas, la guía de tipos de calefacción la pone en contexto.

Reparto orientativo del consumo anual de una bomba de calor
Calefacción~55%
ACS~30%
Refrigeración~15%

Con qué emisores combina la aerotermia

La aerotermia no calienta directamente las estancias: produce agua a cierta temperatura que un emisor se encarga de repartir. Y como su rendimiento crece cuanto más baja es esa temperatura, la elección del emisor es decisiva. El compañero ideal es el suelo radiante: trabaja con agua a 30-45 °C, reparte el calor de forma uniforme desde toda la superficie del suelo y permite que la bomba alcance su COP más alto. Una red de tubos de PEX embebida en un recrecido de mortero autonivelante sobre panel aislante es la solución de referencia en obra nueva; tienes el detalle en la guía de suelo radiante y, si dudas entre tuberías, en la comparativa PEX vs cobre.

Cuando se busca también dar frío o cuando no se puede recrecer el suelo, los fancoils son una alternativa muy versátil: son intercambiadores con ventilador que emiten calor o frío según interese, responden rápido y trabajan a temperatura media. Para reformas en las que se quieren conservar los radiadores, la opción más cómoda son los radiadores de baja temperatura: modelos más grandes o de aluminio con mayor superficie de emisión, capaces de calentar bien con agua a 45-55 °C, lo que permite aprovechar buena parte del rendimiento de la bomba sin obra de suelo. El error a evitar es alimentar radiadores estándar que exigen agua a 70-80 °C: la bomba puede hacerlo, pero su COP cae y se desaprovecha media instalación.

EmisorTemperatura de trabajoDa fríoIdoneidad con aerotermia
Suelo radianteBaja (30-45 °C)Sí (refrescante)Excelente
FancoilMedia (40-50 °C)Sí (también deshumidifica)Muy buena
Radiador de baja temperaturaMedia (45-55 °C)NoBuena (reformas)
Radiador estándarAlta (70-80 °C)NoBaja (penaliza el COP)

El suelo radiante es el emisor que más exprime la aerotermia. Descubre sus materiales y su montaje.

Ver la guía del suelo radiante →

Eficiencia y consumo en la práctica

En el papel, la aerotermia multiplica por tres o cuatro la energía que paga; en la práctica, ese rendimiento depende de varios factores que conviene cuidar para que la promesa se cumpla. El primero es la temperatura del agua: cada grado que se logra bajar mejora el COP, de ahí la insistencia en los emisores de baja temperatura. El segundo es la temperatura exterior: cuanto más frío hace fuera, más cuesta extraer calor del aire y más baja el rendimiento, aunque las máquinas actuales siguen funcionando bajo cero. El tercero es el dimensionado: una bomba sobredimensionada arranca y para constantemente —los llamados ciclos cortos—, lo que la desgasta y reduce su eficiencia real.

La forma más clara de visualizar la ventaja es comparar cuánto calor entrega cada sistema por unidad de energía pagada. Mientras una resistencia eléctrica nunca pasa del 1:1, una bomba de calor traslada calor en lugar de fabricarlo y por eso multiplica el resultado. La caldera de condensación se sitúa por encima de la combustión tradicional, pero claramente por debajo de la aerotermia. Esta diferencia de consumo es la que, año tras año, amortiza el mayor coste inicial del equipo.

Calor entregado por kWh pagado (mayor barra = más eficiente)
Aerotermia (COP 4)~4 kWh
Aerotermia (COP 3)~3 kWh
Caldera condensación~1 kWh
Eléctrica directa~1 kWh

Un detalle técnico que afecta al consumo y a la huella ambiental es el refrigerante. Los equipos modernos han abandonado gases de alto potencial de calentamiento y montan refrigerantes como el R-32, con menor impacto, o el R-290 (propano), de impacto mínimo. No es algo que el usuario manipule, pero sí conviene preguntarlo, porque marca la modernidad del equipo y su encaje con la normativa.

Por qué el aislamiento es imprescindible

Si hay una idea que repetir con la aerotermia es esta: la bomba de calor solo repone el calor que la vivienda pierde, y trabaja a baja temperatura. Esa segunda condición la hace especialmente sensible al aislamiento. En una casa con fugas, la demanda es tan alta que el equipo se ve obligado a subir la temperatura del agua para vencer el frío, y al subirla se desploma el COP, justo lo contrario de lo que buscamos. Una aerotermia en una casa mal aislada puede acabar consumiendo casi como una resistencia, defraudando a quien esperaba ahorrar.

En una vivienda bien aislada ocurre lo contrario, y el efecto es en cadena. Al perder poco calor, la demanda es baja y el agua puede mantenerse templada (30-45 °C), con lo que el COP se dispara; al bajar la potencia necesaria, se puede instalar un equipo más pequeño y barato; y al estabilizarse las temperaturas, el confort sube y los ciclos del compresor son largos y suaves, lo que alarga su vida. Por eso el aislamiento no es un complemento opcional de la aerotermia, sino la condición que la hace rentable. Antes de elegir equipo, conviene dimensionar la envolvente con la calculadora de aislamiento y apoyarse en las guías sobre qué grosor de aislamiento necesito, el mejor aislante térmico y qué es el SATE para aislar por el exterior.

La aerotermia rinde en una casa bien aislada. Calcula cuánto aislamiento necesita la tuya antes de elegir equipo.

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Ventajas, inconvenientes y coste

Las ventajas de la aerotermia son contundentes. Es el sistema más eficiente del mercado para la mayoría de viviendas, integra calefacción, ACS y frío en un solo equipo, no quema nada dentro de casa (sin combustión, sin humos, sin riesgo de monóxido), es una energía renovable que reduce la huella de carbono, requiere poco mantenimiento y se beneficia de las ayudas a la rehabilitación energética. Además, al funcionar con electricidad, encaja a la perfección con el autoconsumo fotovoltaico: las placas pueden alimentar la bomba y multiplicar todavía más el ahorro.

Los inconvenientes también existen y conviene conocerlos. El coste inicial es elevado, sobre todo si se combina con suelo radiante en una reforma integral. La unidad exterior ocupa espacio, puede generar algo de ruido y necesita una ubicación con buena ventilación. El rendimiento baja con el frío extremo, lo que exige un buen dimensionado en climas duros. Y, como hemos insistido, depende del aislamiento: instalada en una casa con fugas, decepciona. Sobre el coste, la regla es clara: la inversión es mayor que la de una caldera de gas, pero el menor consumo —al multiplicar por tres o cuatro la energía pagada— y las ayudas la amortizan en pocos años cuando la vivienda está bien aislada y el uso es continuado.

AspectoValoración
Eficiencia / consumoMuy alta (COP/SCOP 3-5)
Funciones integradasCalefacción + ACS + frío
Coste de instalaciónAlto
Coste de usoBajo
MantenimientoBajo
Dependencia del aislamientoMuy alta
Huella de carbonoBaja (renovable)

Errores comunes

  • Instalar la aerotermia sin aislar la vivienda: la demanda alta obliga a subir la temperatura del agua y hunde el COP.
  • Alimentar radiadores estándar de alta temperatura: la bomba lo hace, pero desaprovecha media instalación; usa baja temperatura.
  • Sobredimensionar el equipo: una bomba demasiado grande hace ciclos cortos, se desgasta y rinde peor.
  • Fijarse solo en el COP de catálogo: mira el SCOP, que promedia toda la temporada y es más realista.
  • Olvidar el ACS en el diseño: decidir desde el principio el acumulador evita sobrecostes y garantías insuficientes.
  • Ubicar mal la unidad exterior: sin ventilación o pegada a un dormitorio, pierde rendimiento y molesta por ruido.
  • Esperar del suelo radiante refrescante el mismo frío que de un split: atempera, pero no deshumidifica ni enfría tan rápido.

Cuándo te conviene la aerotermia

  • Obra nueva o reforma integral: aerotermia con suelo radiante es la combinación más eficiente y confortable.
  • Vivienda bien aislada o que vas a aislar: es el escenario donde la aerotermia brilla y amortiza su coste.
  • Quieres unificar calefacción, ACS y frío: un solo equipo cubre las tres funciones todo el año.
  • Tienes o piensas instalar fotovoltaica: la bomba aprovecha la electricidad solar y multiplica el ahorro.
  • Buscas una solución renovable y sin combustión: sin humos, sin chimenea y con baja huella de carbono.
  • Reforma con radiadores existentes: valora radiadores de baja temperatura o fancoils para no penalizar el COP.
  • Clima muy frío: es viable, pero dimensiona bien el equipo, elige modelo de baja temperatura y valora un apoyo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la aerotermia?

La aerotermia es un sistema de climatización que aprovecha la energía gratuita del aire exterior mediante una bomba de calor aire-agua. No quema combustible: usa electricidad solo para mover el calor de un sitio a otro, igual que un frigorífico pero al revés. Con un único equipo puede dar calefacción en invierno, agua caliente sanitaria durante todo el año y refrigeración en verano si la instalación lo permite.

¿Qué diferencia hay entre COP y SCOP?

El COP es el rendimiento de la bomba de calor en un instante y unas condiciones concretas: un COP de 4 significa que entrega 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico consumido. El SCOP es ese mismo rendimiento promediado a lo largo de toda la temporada de calefacción, teniendo en cuenta los días suaves y los más fríos. El SCOP es la cifra más realista para comparar equipos.

¿La aerotermia sirve para calefacción, agua caliente y aire acondicionado?

Sí. La misma bomba de calor puede cubrir las tres necesidades: calefacción en invierno enviando agua templada a los emisores, agua caliente sanitaria mediante un acumulador durante todo el año, y refrigeración en verano invirtiendo el ciclo para llevar agua fría a fancoils o al suelo radiante refrescante. Que dé las tres funciones depende del modelo y del diseño de la instalación.

¿Con qué emisores se combina mejor la aerotermia?

La aerotermia rinde mejor cuanto más baja es la temperatura del agua, así que su pareja ideal son los emisores de baja temperatura: el suelo radiante (30-45 °C) es el más eficiente y confortable, los fancoils permiten además dar frío en verano, y los radiadores de baja temperatura son la opción más sencilla en reformas. Los radiadores estándar a 70-80 °C desaprovechan su rendimiento.

¿Funciona la aerotermia cuando hace mucho frío fuera?

Sí. Las bombas de calor modernas siguen funcionando con temperaturas bajo cero, aunque su COP baja cuanto más frío hace fuera, porque cuesta más extraer calor de un aire muy frío. En la mayor parte de España rinde sin problema todo el invierno; en climas muy fríos conviene dimensionar bien el equipo, elegir un modelo preparado para baja temperatura y, a veces, prever un pequeño apoyo.

¿Por qué es tan importante el aislamiento con la aerotermia?

Porque la aerotermia trabaja a baja temperatura y rinde mejor cuanto menos calor pierde la vivienda. Si la casa está mal aislada, la demanda es alta, hay que subir la temperatura del agua y el COP cae, encareciendo la factura. Aislar bien la envolvente reduce la demanda, permite una bomba más pequeña y mantiene el agua templada, disparando el rendimiento.

¿Sale cara la aerotermia frente a una caldera de gas?

La inversión inicial de la aerotermia es mayor que la de una caldera de gas, sobre todo con suelo radiante. Sin embargo, su coste de uso es bastante menor porque multiplica por tres o cuatro la energía que paga, y las ayudas a la rehabilitación reducen la inversión. En una vivienda bien aislada y con uso continuado, el ahorro suele amortizar el sobrecoste en pocos años.

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Conclusión

La aerotermia se ha ganado su sitio como el sistema más eficiente para climatizar la mayoría de viviendas en España. Aprovecha la energía gratuita del aire exterior con una bomba de calor aire-agua, multiplica por tres o cuatro la electricidad que consume gracias a su COP/SCOP, integra calefacción, ACS y refrigeración en un solo equipo y prescinde de la combustión, con la baja huella de carbono que eso supone. Su mejor versión aparece cuando trabaja a baja temperatura, de la mano del suelo radiante, los fancoils o los radiadores de baja temperatura.

Pero ninguna de esas ventajas se materializa por sí sola: la aerotermia rinde de maravilla en una casa bien aislada y decepciona en una casa con fugas, porque la temperatura del agua que necesita —y por tanto su COP— depende directamente de cuánto calor pierda la vivienda. Por eso el orden correcto es siempre el mismo: primero la envolvente, después el equipo. Empieza por dimensionar el aislamiento con la calculadora de aislamiento y las guías de grosor de aislamiento y mejor aislante térmico; luego elige una buena aerotermia y disfrutarás de una casa cálida en invierno, fresca en verano y con una factura mucho más ligera durante muchos años.

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