Dos conglomerantes tradicionales: la cal es transpirable y apta para exterior y rehabilitación; el yeso, rápido y ideal para revestir interiores.
El punto azul señala la opción que destaca en cada propiedad.
Las principales diferencias entre Cal y Yeso son:
| Material | Precio aprox. |
|---|---|
| Cal (saco) | 10–20 €/saco |
| Yeso (saco) | 6–12 €/saco |
Precios orientativos solo del material (sin IVA ni instalación). Varían según zona, proveedor y cantidad.
| Proyecto | Mejor opción |
|---|---|
| Fachada de edificio antiguo | Cal |
| Enlucido de interior | Yeso |
| Revoco exterior | Cal |
| Techo de escayola | Yeso |
| Muro de piedra histórico | Cal |
La cal y el yeso son dos conglomerantes tradicionales que a menudo se confunden, pero tienen ámbitos muy distintos: uno reina en el exterior y la rehabilitación, el otro en los revestimientos de interior. Ambos se han usado durante siglos y siguen plenamente vigentes, cada uno en su sitio.
La clave para no equivocarse es entender su relación con el agua. La cal resiste la humedad y deja transpirar el muro; el yeso, en cambio, la teme y solo trabaja bien en ambientes secos. De ahí derivan casi todas sus diferencias de uso y los errores más comunes al elegir.
La cal es muy transpirable, resiste el agua y carbonata lentamente con el aire, por lo que es la opción correcta para fachadas, revocos exteriores y edificios históricos, donde su compatibilidad con la fábrica antigua evita los daños que provocan los tipos de cemento convencionales. Su contrapartida es un fraguado lento que obliga a respetar los tiempos y un acabado más rústico que el del yeso.
El yeso fragua muy rápido, en minutos u horas, y deja acabados lisos y uniformes perfectos para guarnecidos, enlucidos y techos de escayola. Su gran limitación es que no resiste la humedad ni la intemperie: usado en exterior o en zonas húmedas se degrada, por lo que queda reservado a interiores secos. Mezclar cal y yeso sin criterio técnico es un error frecuente.
Para cualquier trabajo en exterior, revoco de fachada o rehabilitación de muros antiguos donde haga falta transpirabilidad, la cal es insustituible. Para revestir interiores secos con rapidez y un acabado fino —tabiques, paredes y techos—, el yeso es más cómodo, limpio y económico de aplicar. Para los morteros de revoco con cal, ayuda conocer los distintos tipos de mortero según el uso.
Para exterior y rehabilitación, la cal es insustituible. Para enlucidos y techos de interior, el yeso es más rápido y limpio. Más que rivales, son complementarios.
No son rivales, sino complementarios; cada uno domina su ámbito.
Conglomerante tradicional obtenido de la caliza, transpirable y flexible. Muy usado en rehabilitación, morteros y revestimientos de edificios antiguos.
Ver ficha completa YesoConglomerante en polvo que, mezclado con agua, fragua rápido. Se usa en guarnecidos, enlucidos y escayola para revestir y alisar paramentos interiores.
Ver ficha completaLa cal es transpirable, resiste el agua y sirve en exterior y rehabilitación; el yeso fragua rápido y da acabados lisos, pero solo en interior seco. Son conglomerantes con usos complementarios.
La cal, que resiste la intemperie y deja transpirar el muro. El yeso no debe usarse en exterior ni en zonas húmedas.
El yeso, que endurece en minutos u horas. La cal fragua lentamente, en parte por carbonatación con el aire.
La cal, por su compatibilidad y transpirabilidad con los muros antiguos. El cemento o el yeso pueden dañar la fábrica histórica.
Tienen usos distintos. En interiores la cal puede combinarse en morteros, pero el yeso queda reservado a enlucidos interiores secos.
Dos conglomerantes hidráulicos: la cal hidráulica es transpirable y flexible, ideal para rehabilitar; el cemento ofrece mayor resistencia y rapidez para obra nueva.
Ver comparativaDos conglomerantes con usos distintos: el cemento es más resistente y de fraguado rápido; la cal es transpirable y flexible, ideal para rehabilitación.
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