Calcula cuántas frigorías necesitas para climatizar una estancia, con su equivalencia en BTU y kW. Introduce las medidas y las condiciones del espacio para acertar con la potencia.
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Esta herramienta estima la potencia de refrigeración que necesita un aire acondicionado para climatizar una habitación: cuántas frigorías hacen falta y su equivalencia en BTU y kW. Acertar con la potencia es clave: un equipo corto no llegará a enfriar y trabajará al límite, y uno sobredimensionado consumirá de más, deshumidificará peor y costará más caro.
La regla de partida más extendida en España es de unas 100 frigorías por metro cuadrado para una estancia estándar, con techo de 2,5 m, aislamiento correcto y sol moderado. A partir de ahí se ajusta: si la habitación recibe mucho sol o tiene grandes ventanales, está mal aislada o es la última planta bajo cubierta, o la usan varias personas, la cifra sube. Por ejemplo, un salón de 25 m² en condiciones normales necesita en torno a 2.500 frigorías; si está orientado al oeste y mal aislado, puede irse por encima de las 3.000. La calculadora aplica todos esos factores y te da el resultado redondeado.
Las fichas de los equipos mezclan unidades, así que conviene tenerlas claras. La frigoría/hora es la unidad tradicional en España; el BTU/hora es la anglosajona que aparece en muchos catálogos; y el vatio (W o kW) es la del Sistema Internacional. Las equivalencias exactas son sencillas:
| 1 frigoría/h equivale a | Valor |
|---|---|
| En BTU/hora | 3,968 BTU |
| En vatios | 1,163 W |
De ahí salen las referencias que verás por todas partes: un equipo de 12.000 BTU equivale a 3.000 frigorías y a unos 3,5 kW de frío, mientras que uno de 9.000 BTU ronda las 2.250 frigorías.
| Estancia | Superficie | Frigorías aprox. |
|---|---|---|
| Dormitorio | 10–14 m² | 1.000–1.500 |
| Estudio o despacho | 14–18 m² | 1.500–2.000 |
| Salón medio | 20–28 m² | 2.000–3.000 |
| Salón grande | 30–40 m² | 3.000–4.500 |
Los aires acondicionados se venden en potencias estándar. Una vez tengas tu resultado, elige el equipo cuya potencia se acerque por arriba al cálculo:
| Potencia (BTU) | Frigorías | kW frío | Superficie orientativa |
|---|---|---|---|
| 9.000 BTU | ~2.250 | ~2,6 kW | 10–20 m² |
| 12.000 BTU | ~3.000 | ~3,5 kW | 20–30 m² |
| 18.000 BTU | ~4.500 | ~5,2 kW | 30–45 m² |
| 24.000 BTU | ~6.000 | ~7,0 kW | 45–60 m² |
Elegir bien la potencia es el primer paso, pero el gasto en la factura depende de la eficiencia. Hoy la mayoría de equipos son Inverter, que regulan la potencia de forma continua en vez de arrancar y parar; consumen mucho menos y mantienen la temperatura más estable. Fíjate en la etiqueta energética: el índice SEER mide la eficiencia en frío y el SCOP en calor, y las clases A++ y A+++ son las más eficientes. Un buen aislamiento de la vivienda reduce además la potencia necesaria y el consumo durante toda la vida del equipo: por eso conviene revisar el aislamiento térmico antes de invertir en climatización.
Recuerda que este cálculo es orientativo: para instalaciones grandes, locales o casos especiales, lo mejor es que un instalador acreditado haga el dimensionado definitivo. Para medir la superficie de la estancia puedes apoyarte en la calculadora de metros cuadrados.
Como punto de partida se usan unas 100 frigorías por metro cuadrado para una estancia normal (techo de 2,5 m, aislamiento correcto y sol moderado). Ese valor se ajusta al alza si la habitación recibe mucho sol, está mal aislada, es la última planta o se ocupa por varias personas. Esta calculadora aplica esos factores por ti.
Son tres formas de medir la misma potencia de refrigeración. La frigoría (frig/h) es la unidad tradicional en España; el BTU/h es la anglosajona, muy usada en las fichas de los equipos; y el vatio (W) es la del Sistema Internacional. Las equivalencias son: 1 frigoría = 3,968 BTU = 1,163 W. Por eso un equipo de 3.000 frigorías equivale a unos 12.000 BTU o 3,5 kW de frío.
Sobredimensionar también es un error. Un equipo demasiado grande enfría muy rápido y se apaga, haciendo ciclos cortos de encendido y apagado: consume más, se desgasta antes, deshumidifica peor (deja sensación de aire frío y húmedo) y resulta más caro de comprar. Conviene ajustar la potencia a la estancia, no pasarse «por si acaso».
El cálculo de refrigeración es el de partida y es el que suele condicionar la elección. La mayoría de los equipos actuales son bomba de calor (frío y calor), y la potencia de calefacción suele ser similar o algo superior a la de frío. Para climas muy fríos conviene revisar también la potencia calorífica y el rango de temperatura de trabajo del equipo.
Sí. Lo que de verdad hay que climatizar es el volumen de aire, no solo la superficie. Por eso, con techos altos (más de 2,5 m) hace falta más potencia. La calculadora tiene en cuenta la altura para ajustar el resultado, ya que una misma superficie con techo de 3 m necesita bastantes más frigorías que con techo de 2,5 m.
Más allá de la potencia, fíjate en la tecnología Inverter y en la etiqueta energética (SEER para frío y SCOP para calor). Un equipo Inverter de clase A++ o A+++ regula la potencia de forma continua, consume mucho menos y mantiene la temperatura más estable que un equipo antiguo de arranque y parada.
Sistemas de calor para tu vivienda, comparados.
Leer guía GuíaAislar bien reduce la potencia de clima que necesitas.
Leer guía HerramientaResistencia térmica (R) y transmitancia (U).
Abrir HerramientaMide la superficie de la estancia a climatizar.
AbrirCada herramienta aplica las fórmulas y los valores estándar del sector de la construcción. Los rendimientos y consumos son orientativos y pueden ajustarse al producto real introduciendo tus propios datos.
Nos apoyamos en normativa de referencia como el CTE (Código Técnico de la Edificación) y las normas UNE, además de documentación técnica de fabricantes. Profundiza en las fichas de materiales y las comparativas.
Los resultados son una estimación para ayudarte a presupuestar y comprar material. No sustituyen el cálculo ni el criterio de un técnico competente, especialmente en elementos estructurales.